Conclusiones del primer congreso internacional sobre daños por vacunas, autismo y enfermedades raras / 1
El pasado 28 de marzo, se celebró en Madrid una rueda de prensa en la que expusieron las conclusiones del I Congreso internacional sobre daños provocados por vacunas y su relación con el autismo y otras enfermedades raras, que tuvo lugar en Ciudad Real el pasado 28 de febrero, organizado por FreedomTV.
La rueda de prensa contó con la participación del letrado, Felipe Holgado; la doctora en genética, Nayra Txasko; el doctor en Inmunología, Ignacio Román; el cardiólogo, Sergio Mejía; el pediatra, Miguel García Báez; el doctor, Antonio Aguirre; el biólogo y padre de un hijo con autismo severo, Fernando Rodríguez; así como los organizadores, Inmaculada Fernández, periodista de investigación en vacunas, y los creadores de FreedomTV, Jorge Remel y Joe Bri.

Inmaculada Fernández es autora de dos libros de investigación: «El libro negro de las vacunas«, con más de cuatrocientas referencias, y «Vacunas y Autismo. La verdad silenciada«, que incluye 220 estudios publicados en biblioteca médica, que vinculan vacunas con autismo.
A continuación, se enumeran las principales conclusiones de este primer congreso internacional, expuestas por Inmaculada Fernández:
1.- Este Congreso científico se ha celebrado pese a toda la oposición de los colegios de médicos, especialmente el de Ciudad Real, instigados por la confederación de Autismo España, con graves conflictos de interés porque es perceptora de subvenciones millonarias, que quisieron impedir su desarrollo.
El Congreso de Ciudad Real ha sido un congreso independiente; realmente, el Congreso de la Ciencia, de los médicos investigadores, que no tienen conflictos de interés ninguno, que aportan evidencias científicas. Al contrario que las asociaciones profesionales de médicos, como la asociación española de pediatría, con graves conflictos de interés con la industria farmacéutica.
2.- Nuestro congreso ha reunido a científicos, abogados, periodistas, educadores, padres y otros profesionales independientes cuyo único interés es la salud y mostrar la evidencia científica publicada que vincula los tóxicos inoculados con determinadas enfermedades. Porque las vacunas no son inocuas, si no que reúnen una larga lista de efectos adversos, reconocidos en el prospecto y en las fichas técnicas. No son seguras porque, como acreditan numerosos documentos presentados para su autorización, no cuentan con estudios de seguridad ni a largo plazo ni con un verdadero placebo.
Esto, lamentablemente, lo ignora la mayoría de los médicos del sistema sanitario, porque no han leído los prospectos ni las fichas técnicas, ni saben que, según el Vademecum y la Agencia Española del Medicamento, todas las vacunas del calendario infantil recomendado tienen que ser recetadas.
Nota: Todos los colegios de médicos de España han sido invitados a esta rueda de prensa.
3.- La enorme desinformación está ocultando un verdadero problema: una epidemia tremenda de autismo. Actualmente, en EEUU, 1 de cada 31 niños de 8 años está diagnosticado con algo del espectro autista. En España no se dan cifras desde hace muchos años. Y se repite que es 1 de cada 100. Pero, muchos profesores de toda España nos llaman, a la voz de los padres, invitados especiales en este Congreso, para decirnos que en sus aulas tienen, al menos, 2 o 3 niños diagnosticados con algo del trastorno del espectro autista.
Y la evidencia científica indica que esto no es por el cambio del manual de diagnóstico del espectro autista, ni por la edad paterna, porque, tal y como acreditan los estudios de la doctora Theresa Deisher, publicados en biblioteca médica en EEUU y no retractados, la única variable en el aumento del TEA es las vacunas del calendario infantil. En concreto, las que contienen células de fetos abortados. Ella estudió las tres variables y sólo la introducción de algunas vacunas coincidía con la quiebra en las gráficas. Sus estudios se refieren a EEUU, Inglaterra, Dinamarca y Australia y el aumento del trastorno coincide con la introducción de la triple vírica, de la varicela y de la hepatitis A, todas fabricadas con líneas de fetos abortados, en las que quedan restos de ADN en mucha mayor proporción de la que debiera.
4.- Estamos ante una tragedia inmensa, que padecen, sobre todo, los padres, como Fernando Rodríguez, participante en la rueda de prensa como padre de Mario, afectado con autismo severo. Porque el 30 por ciento de los niños con TEA están diagnosticados en el nivel severo, de los que se muerden, se arrancan el pelo, chillan, no duermen….. Cientos de estas familias están unidas en torno a la plataforma «La Voz de los Padres», porque se sienten abandonados por el sistema sanitario y por la confederación Autismo España, que les dice que el problema es genético, cuando siempre, o en la mayoría de los casos, aparece después de la triple vírica y las primeras vacunas. Nunca antes de las vacunas, ni al nacer. Sus hijos, como todos coinciden, nacieron bien.
No obstante, cada vez los niños nacen más tocados, porque la asociación española de pediatría recomienda durante el embarazo, al menos, 6 dosis: la triple vírica, la gripe y la de covid. Y, ahora, también, la del virus respiratorio sincitial. Y todos los tóxicos inoculados pasan o pueden pasar al cerebro, como acreditan muchos estudios publicados, porque saltan la barrea macroencefálica y la barrera de la placenta.
5.- Todos los doctores que están en esta mesa han aportado evidencia científica que acredita estas conclusiones y forman el verdadero comité de expertos que acompaña a La Voz de los padres.
Todos los médicos participantes en el Congreso de Ciudad Real están habilitados por muchos años de experiencia y de investigación. Al contrario de lo que dicen repetidamente los medios de desinformación y manipulación coordinada de masas.
Seguidamente, pasamos a transcribir un resumen del contenido de las distintas intervenciones.
Miguel García Báez, médico pediatra, neonatólogo, máster en homeopatía: La historia de las vacunas es una mentira (Minuto 10)
Según Miguel García Báez, la historia de las vacunas es una mentira. «Se trata de una historia engañosa. Los trabajos científicos sobre los millones de vidas salvadas por las vacunas no existen realmente. Son inventados. Según un estudio reciente del ICAN, no se han investigado nunca frente a placebos, ni en experiencias a doble ciego, en las que ni siquiera el investigador sabe lo que se está aplicando a cada grupo. Sobre todo, en lo relativo al excipiente, que es donde está el peligro. Porque las vacunas están llenas de metales y otros tóxicos, lo que ha provocado una auténtica carnicería entre los niños de las últimas generaciones.
Pero, es que ni siquiera se han arriesgado a contrastar con grupos de niños no vacunados, para así meter todo lo que han querido. Y, finalmente, han hecho un negocio increíble. Y sigue siéndolo, desgraciadamente.
Para descubrir la verdad hay que irse al principio. Y plantearse cuestiones que contrasten la realidad anterior con la actual. En esa búsqueda, vamos a hacer un viaje al pasado. Y vamos a preguntarnos ¿de qué morían los niños desde 1850 hasta 1950? Morían a causa de la miseria en la que vivían, de hambre, de frío, del trabajo duro en las minas desde edades muy tempranas que les provocaban tos ferina, viruela, difteria, paperas, escarlatina, sarampión, tifus, etc. A los 5 años había muerto el 30 por ciento de los niños, según los datos oficiales de los distintos países del entorno europeo y norteamericano. Pero, a partir de 1900, con la mejora de las condiciones de vida, empieza el descenso de esas elevadas tasas de mortalidad hasta llegar a los años 50. Es justo en ese periodo cuando se introducen las primeras vacunas y sus impulsores aprovechan para adjudicar ese logro social, económico, sanitario, cultural, incluso político, a la eficacia de sus productos. Por el contrario, a partir de la primera mitad del siglo pasado, empiezan a rebrotar nuevos casos y a aparecer nuevas enfermedades que llegan hasta nuestros días con una proliferación en aumento, a pesar, o a causa del aumento paralelo en la aplicación de vacunas.
Recomiendo un libro de la doctora Suzanne Humphries: «Disolviendo ilusiones«, donde podéis encontrar las gráficas que recogen todos estos datos históricos valiosísimos sobre las causas de las muertes infantiles antes y después de la introducción de las vacunas.
Su investigación parte de la era industrial, cuando un aluvión de familias se desplazó del campo a la ciudad, donde se hacinaban en los suburbios, viviendo en condiciones insalubres. Calles de tierra, sin alcantarillado, un retrete para 70 familias, aguas negras, residuos fecales por todos sitios, también en las casas; las viviendas paupérrimas estaban, además, junto a las grandes fábricas, de donde salían residuos que se expandían en el ambiente, alcantarillas abiertas. Los niños trabajaban 14 horas en las minas o en la industria del vidrio, textil, ferreterías, etc.. Había niños huérfanos a montones. El médico que atendía los partos no se lavaba las manos, además, se paría en espacios miserables. Las madres morían en el parto. Y los hijos se criaban con un padre enfermo en sótanos sin limpieza ni iluminación. Las ratas ocupaban todos los espacios. La edad media de vida del último tercio del siglo XIX era 18 años.
A partir del lavado de manos, la muerte de las madres en los partos disminuye. Y el drama humano empieza a cambiar a raíz de la mejora del nivel de vida, la creación de departamentos de salud, escuelas públicas, la mejora en la manipulación de alimentos y en la nutrición. Se introduce la electrificación, la refrigeración, etc. A partir de los años 50 del siglo XX, se pasa de vivir en un sótano compartido con varias familias y el trabajo infantil en las minas a hogares y fábricas limpias. Los niños dejan de ser huérfanos y de trabajar, van a la escuela, comen en comedores escolares y dejan de morir a mansalva gracias al saneamiento público, la educación, la mejora en la higiene y el empuje de médicos, maestros, abogados, arquitectos, filántropos y gestores en todos los ámbitos vitales. No fueron ni son las vacunas, fue el tránsito de la miseria a una vida en condiciones dignas».
«Lo peor de la mentira no es la falsedad de que las vacunas han salvado millones de vidas, -afirma Miguel García Báez-, es la ocultación de que una sociedad fue capaz de movilizarse y conseguir este cambio tan impresionante. Y eso a pesar de guerras intermedias y otras catástrofes colectivas. Ya quisiera yo ver ese empuje en la sociedad actual».
«Hoy en día, los médicos deberían entrar en el análisis real de los hechos, los datos y las mentiras transmitidas durante más de un siglo ya. Y observar qué ha ocurrido después de la introducción de esas vacunas que, según se nos ha contado, han salvado tantas vidas.
Han pasado cosas como que en los últimos 20 años todos los TDH son vacunados, el autismo subió de 19 mil a 60 mil diez años (2011-2021); aparece la muerte súbita hasta el punto de que se recoge ya en los prospectos de algunas vacunas que puede ser uno de sus efectos no deseados. Pero aquí nadie lee nada ni te piden autorización….. El caso más ilustrativo es el de la hepatitis, que aumenta exponencialmente a partir de la introducción de la vacuna, en 1951, hasta 2022, fecha en que se deja de vacunar a recién nacidos. El cáncer infantil sube desde que se está vacunando y, en suma, según los datos oficiales, a más vacunas más mortalidad infantil. En este gráfico se basa EEUU para eliminar reducir el calendario infantil.
Hoy tenemos una población de niños progresivamente enfermizos, con un aumento espectacular de las tasas de muchos trastornos crónicos. Para muchos, la vacunación permuta una serie de posibles riesgos por otra serie de riesgos probables, de los que se dice que son coincidentes. De coincidencia nada. Está cada vez más clara la vinculación».
Sergio Mejía Viana. Doctor en medicina por la universidad de Navarra. Cardiólogo: «La industria farmacéutica se ha adueñado de la Ciencia». (Minuto 37)
Mejía es, además, diplomado en toxicología clínica de metales y ozonoterapia. Miembro de la junta directiva de FEMI (Federación Española de Medicina Integrativa) y profesor de la Escuela de Salud Integrativa. Trabaja desde hace 30 años en centros de Madrid, Murcia y Málaga.
La exposición de Sergio Mejía consistió en exponer a las sociedad médicas, que están financiadas por la industria farmacéutica, y se ha adueñado de la ciencia. «Hay corrupción en las revistas científicas, sufragadas por la industria farmacéutica. Se inventan los estudios que favorecen a esa industria. No se contrastan con evidencias en quienes no se vacunan. Los colegios de médicos, de quién dependen? Ni del Gobierno ni de la Universidad. Igualmente, dependen de la financiación de la industria farmacéutica».
«Si los colegios de médicos están para velar por la ética médica no se tendrían que oponer a que se celebre un congreso donde se presentan investigaciones científicas sobre los efectos reales de las vacunas. La ética médica implica abrir la ciencia secuestrada a todas las investigaciones científicas, no sólo a los que favorecen a la industria farmacéutica».
Nayra Txasko. Bióloga y doctora en Genética. Universidad de La Laguna. Investigadora y docente en la universidad de Barcelona (minuto 47)
«La genética no marca tu destino. La epigenética es tu oportunidad para crear tu mejor versión definitiva!
Nayra Txasko afirmó que, de la misma manera que la mayoría social cree que las vacunas salvan vidas, también cree que los genes marcan tu destino. Y no hay nada que hacer. «No es así. Los genes no hacen quién eres. Los genes escriben el borrador. La epigenética, tu entorno, crea tu versión definitiva. La genética no es determinista, no marca tu destino, no es definitiva.
La biología está determinada por la vulnerabilidad, por las probabilidades, por el polimorfismo, pequeñas variaciones, matices, estadísticas que alteran rutas relacionadas con desintoxicación y, en general, lo que llamamos hoy día epigenética.
La inflamación es una respuesta beneficiosa del cuerpo. Igual que la fiebre. Lo perjudicial es cuando se cronifica. El cerebro y el intestino de un niño con autismo están inflamado, porque están intoxicados. Modulemos el ambiente, tanto interno como externo, para que esos genes no se expresen.
Los virus no hacen daño, son mensajeros, cuyo objetivo resolver conflictos físicos. El resto es invención de la Farmafia, porque le interesa tenernos enfermos. Porque es su negocio».
Pero, tengamos muy en cuenta que la epigenética, el entorno edita la versión final de cada ser humano. Es una oportunidad que modularemos a través de la alimentación antiinflamatoria, el cuidado de nuestra microbiota, la práctica de deporte, una buena suplementación y con hábitos mentales saludables.
Ignacio Román. Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Alcalá de Henares. Especialista en sistema inmune (Minuto 1:06)
«El terreno lo es todo»
Como defensor de la teoría del terreno, Ignacio Román trabaja sobre la tesis de que el terreno lo es todo. «Los microbios, virus y bacterias son nuestros amigos, no son nuestros enemigos, -afirmó en su intervención-. La vida funciona por colaboración, no por competencia. La vida es adaptación al medio. Por eso, cuando se produce un desequilibrio en el terreno, esos millones de colaboradores intentan restaurarlo. A eso llamamos enfermedad.
Las enfermedades, en su mayoría, no se producen por infecciones provocadas por virus, microbios o bacterias, como nos han hecho creer, se generan por una intoxicación, que puede ser alimentaria, química, electromagnética, emocional, incluso espiritual. Luego, hay un pequeño grupo de enfermedades causadas por carencias de vitaminas, minerales, etc. Y otras, por traumatismo y accidentes físicos. El autismo es una situación provocada por intoxicación. La biología no se equivoca. Es perfecta.
Como inmunólogo, Román asegura que «el sistema inmune es un sistema de limpieza, de desintoxicación, cuyo objetivo es mantener o recuperar el equilibrio interno. La teoría de la evolución y del contagio, basadas en que los virus son nuestros enemigos, es falsa. Los virus son mensajeros de instrucciones para intentar restablecer el equilibrio cuando se ha producido un desajuste por intoxicación externa. Una vez que un tóxico entra en una célula, el sistema inmune lo identifica y lo aísla en una especie de bolsa de basura, que se llama exosoma o virus. Y dependiendo del tóxico (aluminio, mercurio, cadmio, bario, uranio, …..). Son mecanismos biológicos perfectos.
No hay virus ni bacteria que produzca ni una sola enfermedad. La mayor parte de ellas son intoxicaciones.
Como ejemplo, Ignacio Román se refirió a la escarlatina, una enfermedad que no tiene vacuna y afecta, sobre todo, a niños pequeños. ¿No será causada por el arsénico que llevan las papillas y arroces que toman los niños desde muy temprana edad?, -se preguntó-. ¿O por lo que echan los avioncitos, entre otras posibilidades similares?
¿No serán los tampones, cargados de metales pesados y que penetran en la mucosa genital femenina cada mes, lo que provoca el papiloma humano? Un virus, el del papiloma, que es imprescindible para la formación de la placenta. Por tanto, ¿qué están haciendo vacunando a las niñas contra un virus que asegura la permanencia de la especie humana sobre la Tierra? Este virus es imprescindible que se transmita para que la vida humana siga existiendo. No se contagia, porque el contagio no existe».
Con respecto al autismo, las balas que lo provocan son todos los tóxicos que meten en las vacunas.
¿Qué hacen metiendo en los niños paracetamol (apiretal), potente patotóxico, que dificulta los procesos de desintoxicación?
¿Qué hacen metiendo en los niños restos de fetos humanos y de animales, metales pesados, ácido fólico o glifosato?
El ácido fólico es un químico artificial que recetan a las madres gestantes y que introducen en alimentos infantiles. No es folato, como dicen. Impide el desarrollo neuronal del bebé.
El glifosato es un herbicida que bloquea el glutation (un antioxidante interno) y genera todos esos problemas de tiroides que tanto se han extendido entre la población en general, y en los niños en particular.
¿Por qué introducen glifosato en las vacunas?
Como inmunólogo y como biólogo, me niego a admitir que el sistema inmune es un sistema de defensa. Las autoinmunidades no son tales. El sistema inmune no se confunde, no ataca el cuerpo, como la medicina oficial explica. El sistema inmune intenta desintoxicar el cuerpo de esos venenos que están colapsando el hígado y la glándula tiroidea, entre otros órganos y glándulas; intenta limpiar y defender al organismo de los ataques químicos que recibe a diario, precisamente, de un sistema que achaca a virus, microbios y bacterias todas esas enfermedades.
Para concluir, insisto: virus, microbios, bacterias y demás población interna de nuestro cuerpo son nuestros colaboradores, no nuestros enemigos, jamás son causa de esas llamadas enfermedades».
Antonio Aguirre. Doctor en medicina y cirugía. Especialidad oftalmología. 30 años trabajando en Reino Unido y EEUU. (Minuto 1,22)
«Sufrimos un golpe de estado mundial que lleva preparándose, al menos, un par de siglos»
El doctor Aguirre planteó una panorámica de la problemática de las vacunas desde un punto de vista más amplio, enmarcada en el golpe de estado mundial en el que estamos desde hace años. «Un golpe de estado que está ejecutándose de una manera poco convencional, poco cruenta, sin armas de fuego, pero si con armas biológicas, psicológicas, económicas, sociales, culturales. Esto lleva preparándose durante los últimos dos siglos. Y es progresiva.
El disparo de salida formal fue en 2020. Cuando soltaron en Buhan el virus de la covid. Antes, la OMS había modificado dos veces la definición de pandemia para poder rápidamente declararla. Y establecer en cuestión de días, de manera sorprendente para quien no conozca las reglas del juego, una serie de medidas por todos los gobiernos mundo. Todas las televisiones y demás medios de comunicación de todo el mundo leían el mismo guión.
En otras áreas se traduce en el fraude democrático, por ejemplo, con continuos pucherazos por parte del partido socialista. Cuando Soros y los que están por encima de él den la luz verde a Feijóo vendrá otro perro con el mismo collar.
Y me temo que será peor que PS, porque es un lobo disfrazado de cordero. PS demuestra que es un psicópata malvado y va a saco. Pero, Feijoóo va de cordero.
La plandemia fue un ensayo que incluyó un entrenamiento en la sumisión para que cumpliéramos normas absurdas desde el punto de vista sanitario y racional, como por ejemplo estar en la calle hasta las 10. Pero, no más. Poderse reunir 4, pero no cinco. Obligarte a llevar mascarilla por la calle, pero no si estabas sentado en un bar.
Al surgir Médicos por la Verdad comprendí que lo que ellos advertían encajaba con el sentido común.
Hubo un Frenazo importante cuando Trump dijo que él no iba a participar. Entonces, por eso hicieron el pucherazo en EEUU. Y pusieron a Biden. Ahora, otra vez se va a retrasar algo durante el segundo mandato de Trump. Pero, veremos a ver lo que pasa cuando acabe su presidencia. En el aspecto de la industria farmacéutica y alimenticia está haciendo una labor muy buena, con Kennedy. Pero, se trata de una lucha muy desigual. Dos personas enfrentándose a una poderosísima industria que tiene corrompidos a todos los políticos del ámbito sanitario, como mínimo, y a los colegios profesionales del mundo. Nace de la industria petrolera, de Rockefeller, y ha monopolizado la educación y la formación postgraduada de la medicina desde el principio y de una manera progresiva.
Otro campo en el que este golpe de estado está teniendo lugar es el económico, donde se facilita por la transición de las pequeñas economías a las grandes multinacionales. Los encierros en la plandemia en España supusieron el cierre de más de 60 mil pequeñas empresas. Todas han pasado, o sus producciones, a manos de las multinacionales.
En el ámbito social, educativo y cultural, se ha extendido un pensamiento único, del que nadie puede disentir. Este campo está controlado por Soros, un multimillonario húngaro-judío que sirve de brazo ejecutor a sus amos para llevar a cabo el golpe de estado social, educativo y cultural. Controla a través de miles de organizaciones, supuestamente ongs sin ánimo de lucro, la educación, los medios y las organizaciones sociales y culturales en muchos países de Europa y América.
América del Sur es un campo de pruebas de las élites, donde están poniendo vacunas obligatorias sin control. En España, Europa y EEUU aún no es obligatorio.
Desde el punto de vista religioso, el golpe de estado mundial se dirige hacia una única religión, el sincretismo. Benedicto XVI era un obstáculo. Por eso lo echaron y pusieron a Francisco, que ha demostrado ser un siervo muy fiel de los intereses de la siniestra y de las multinacionales. Decía que ponerse la vacuna era un acto de amor. Han creado un templo cristiano-católico, que también es mezquita y sinagoga, que lleva su nombre en Abu Dabhi. Es decir, nos estamos dirigiendo hacia una religión única mundial.
Aguirre contactó personalmente con el presidente del colegio de médicos de Madrid y con el de la organización médica colegial para que participaran en el congreso de Ciudad Real y en el debate científico. Ninguno de los dos acudió. Lo que sugiere -en su opinión, que no están muy a favor del debate científico. Según sus palabras: «Es muy fácil tachar con una etiqueta a un grupo de personas o profesionales para abortar el diálogo. Se nos llama antivacunas y con eso ya se cierra el diálogo. Cuando no se puede rebatir intelectualmente los argumentos, por ejemplo los 220 estudios publicados que recoge el libro de Inmaculada Fernández, se les desacredita con cualquier clase de invento, calumnia o etiqueta y ya no se puede hablar con ellos. Parece que tenían clarividencia los del colegio de médicos de Ciudad REal y antes de que se celebrara el congreso ya estaban censurando su contenido. Gracias a Dios, el fiscal no mordió el anzuelo».
Hay más de tres millones de españoles que padecen enfermedades raras, cuya causa es ambiental, según el doctor Aguirre, que apunta a cuatro grandes tóxicos incluidos en las vacunas como excipientes: el flúor, el glifosato, el aluminio y el mercurio. Estos tóxicos perturban la inmunidad, la microbiota, son neurotóxicos y disruptores endocrinos. Pero, además, hay más de 100 mil tóxicos ambientales. Por tanto, una conclusión práctica inmediata es eliminar en la medida de lo posible los fármacos, los cosméticos y los detergentes.
Finalmente, para exponer la moralidad de la industria farmacéutica, Aguirre hizo referencia a un juicio celebrado en EEUU, donde un laboratorio fue condenado a pagar indemnizaciones que ascendieron a más de mil millones de dólares, porque el juez estimó que hubo intención de ocultamiento de los daños provocados por un antiinflamatorio parecido al ibuprofeno. Las muertes relacionadas con este medicamento ascendieron a más de seis mil. Hubo un juicio cuando llegaron a seis mil muertos por efectos secundarios. También hubo condenas penales, pero ninguno de los responsables directos fue a la cárcel porque la estructura corporativa lo impidió.
Para ampliar esta información, Antonio Aguirre recomendó el documental sobre vacunas WAXXED, disponible en White Healt Media . com. En él se muestra en varios episodios la realidad de las vacunas desde su inicio. Como soluciones prácticas indicó la exigencia de explicaciones al que aconseje una vacuna, al que intente obligarte a obedecer normas absurdas y arbitrarias. Y, en la medida de lo posible, desobedecer y aferrarse a lo verdadero, lo bonito y lo bueno, lo que permitirá nuestro crecimiento espiritual para afrontar el enorme componente de maldad que hay en toda esta guerra.
*Nota: las siguientes intervenciones en esta rueda de prensa se publicarán en un nuevo post a continuación.
Acceso a la grabación aquí:
https://freedomtv.pro/w/
El acceso a todo el congreso aquí: https://freedomtv.pro/w/
Materiales y presentaciones para descargar aquí: https://www.freedomtv.
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