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Las leyes espirituales, de Vicent Guillem                                                                        

Como su propio autor afirma en la presentación de esta obra: «su contenido es un mensaje de amor para toda la Humanidad».

El mensaje se transmite a través de un diálogo entre el autor, Vicent Guillem,  y un sabio anciano llamado Isaías, que ha conocido en sus viajes astrales y que va dando respuesta, con claridad y ternura, a sus grandes preguntas existenciales.

Valorado por muchos de sus lectores como «un gran libro para ayudar a despertar», es un instrumento eficaz para entender qué hemos venido a hacer a este mundo, el sentido de la vida y el camino de la felicidad verdadera.

«Vivís en un mundo con mucha falta de amor, estando unos de espaldas a los otros». –Afirma Isaías al inicio de su extensas conversaciones con Vicent, y continúa: «El sentimiento de soledad parte de no sentirse amado, de no sentirse comprendido. La mayoría de gente de vuestro mundo se ha acostumbrado a vivir así, sin sentir, en soledad interior, en ausencia de amor verdadero. Creéis que estáis solos porque todavía no habéis tomado conciencia de que todos vosotros sois hermanos, que compartís un mismo destino y que os necesitáis los unos a los otros para poder alcanzarlo».

A partir de aquí, la obra transcurre en una sucesión de preguntas-respuestas.

¿Y cuál es ese destino común que tenemos que alcanzar? La felicidad verdadera, que solo es posible alcanzar a través de la evolución en el amor. El amor es lo único que puede llenar el vacío del interior.

La pregunta fundamental que me atormenta constantemente es: ¿por qué existo y para qué? Has venido a evolucionar.  Evolucionar significa “aprender a amar”. Al proceso de transformación del egoísmo en amor es a lo que llamo evolución.

¿Por qué el sufrimiento? El mundo físico en el que estáis está ahí para ayudaros a experimentar en ese proceso de transformación. Es como la arcilla para el niño que quiere aprender a modelar.

¿Quieres decir con esto que existe la vida después de la muerte? Sí. En realidad lo que quiero decir es que la muerte no existe, y que lo que se descompone es solo el vehículo que utiliza el espíritu para manifestarse en el plano físico. El ser nunca deja de existir, es decir, es inmortal. Lo que muere es solo el vehículo que utiliza el ser para manifestarse en el plano físico, es decir, su cuerpo físico. Su esencia, su conciencia, continúa existiendo.

¿Y qué es el espíritu? El espíritu es el ser que existe, que vive y siente. En el espíritu es donde reside la voluntad y la conciencia individual, que jamás se destruye. Tú eres un espíritu. Todos vosotros, humanos, sois espíritus, solo que ligados a un cuerpo material durante algunas temporadas a las que llamaremos encarnaciones. Creéis que sois vuestro cuerpo físico, pero este es solo el vestido que necesitáis para poder actuar sobre el mundo material.

¿Y no puede morir el espíritu? No, el espíritu es inmortal. Puede evolucionar, cambiar a mejor o estancarse, pero jamás destruirse.

¿Quieres decir entonces que el espíritu existe antes de nacer y que ha vivido otras vidas? Así es. Y en la actual vida física, las circunstancias y pruebas que el espíritu se encuentra están estrechamente relacionadas con las decisiones que tomó en las vidas físicas pasadas, y en el periodo de vida entre encarnaciones, no ligado a un cuerpo físico.

… La vida física no es más que un instante de la vida real, que nunca acaba. … La muerte del cuerpo no es el fin, sino una etapa de transición hacia otra existencia menos limitada. …Todos nos vamos a reencontrar con los seres queridos que se fueron al otro lado antes que nosotros y que también nos los vamos a encontrar en encarnaciones posteriores. ……. Existe un plan para cada uno de nosotros, que pretende que vayamos creciendo, tanto en sabiduría, como en amor, y que sea por nuestros propios méritos, a base de experimentar en el plano físico, con libertad. … Las circunstancias a las que nos enfrentamos en la vida no son fruto del azar, sino consecuencia de los actos realizados en vidas anteriores. …. Antes de nacer ya conocemos las pruebas a las que nos vamos a enfrentar en la vida y nos preparamos concienzudamente para intentar superarlas con éxito.

… Muchos de ellos no solo recuerdan los detalles de vidas pasadas, sino que, al mismo tiempo, recuerdan el motivo por el que tuvieron que pasar por ciertas vidas y pruebas. Es decir, también recuerdan lo que les sucedió en los periodos entre vidas físicas, en los cuales no estaban encarnados. Hay investigadores que se han dedicado a investigar específicamente esos recuerdos de periodos entre encarnaciones, como el doctor en psicología Michael Newton. El doctor Newton se ha especializado en inducir estados hipnóticos muy profundos en los que las personas recuerdan el espacio entre una vida y otra y las decisiones que los llevaron a encarnar precisamente en determinado tiempo, con determinada familia y bajo determinadas circunstancias. Te recomiendo sus libros Vida entre vidas y Destino de las almas.

¿Y qué tipo de pruebas o circunstancias son esas que tenemos que pasar en cada vida y por qué? Muchas de esas pruebas consisten en experimentar en nosotros mismos aquello que hemos hecho a los demás, en enfrentarnos a las consecuencias de las situaciones que nosotros mismos hemos provocado, para que tomemos conciencia del sufrimiento o felicidad que estas acciones han tenido sobre los demás. Las pruebas son de lo más variopintas, pero en general son pruebas que tienen la intención de que nos vayamos desprendiendo del egoísmo y creciendo en amor.

¿Qué es un viaje astral? Es una separación temporal del cuerpo.

¿Qué es lo que se separa exactamente? Se separa el espíritu del cuerpo físico que, como ya he dicho, solo es un revestimiento que se utiliza para poder actuar en el mundo físico. Sin embargo, esta separación es solo temporal y siempre existe un nexo entre los dos que nunca se rompe y que permite la vuelta al cuerpo físico sin que haya ningún tipo de problema de salud. Es el llamado cordón de plata.

¿Qué es el cordón de plata? Es el nexo de unión entre el cuerpo astral y el físico, como un cordón umbilical que permite aportar al cuerpo físico la energía vital que necesita para continuar con vida en ausencia del cuerpo astral. Los clarividentes suelen describir este «cordón» como una especie de hilo muy elástico de tono plateado, extensible hasta el punto de que por mucho que se separe el cuerpo astral del cuerpo físico, el cordón siempre da de sí lo necesario, es decir, se alarga hasta grandes distancias cuando el espíritu se separa y viaja lejos del cuerpo físico.

No digo que me lo crea, pero, según lo que cuentas de la evolución espiritual, y por lo que he podido deducir de los libros, debe existir una especie de plan organizado que es bastante complejo.

Así es. Un plan que engloba a todos los seres de la Creación y a todo lo que existe. Aunque para cada espíritu existe un plan concreto de evolución, porque cada ser de la Creación es amado y está destinado a ser feliz. En ese plan de evolución personal participan multitud de seres en diversos grados de evolución ayudando a cada espíritu a recorrer ese camino.

¿Qué quieres decir con esto? Pues que tenéis una familia espiritual. Todos y cada uno de vosotros sois queridos por multitud de seres espirituales. Empezando por Dios y continuando por vuestro guía espiritual, que jamás os abandona, y otro buen número de espíritus. Muchos son amigos, familiares ya fallecidos, de esta y de otras vidas. Además, por si fuera poco, todos y cada uno de vosotros tenéis un alma gemela, vuestra media naranja, un espíritu perfectamente afín a vosotros mismos, el compañero perfecto por el que empezar a sentir lo que es el amor verdadero. Algunos de ellos pueden estar encarnados al mismo tiempo que vosotros y pueden formar parte o no de vuestra familia carnal, o ser simplemente personas amigas.

¿Y cómo puede ser que siendo uno tan querido se sienta muchas veces tan solo?

Porque vivís desconectados del mundo espiritual, ignorantes de vuestra conexión con otros seres que os son afines, tanto con aquellos que están encarnados simultáneamente con vosotros, como con los que os apoyan desde el mundo espiritual, inconscientes de vuestra misión en la Tierra, tan entretenidos como estáis en ver sólo lo que vuestros sentidos y lo que vuestra mente os dicen, tan ajenos a lo que podéis percibir desde el sentimiento. Tened clara una cosa, aunque os sintáis solos en el mundo físico, jamás estáis solos por parte del mundo espiritual. A cada uno le corresponde descubrir esa conexión, descubrir esa sutil puerta tras la cual encontraréis vuestra auténtica vida, una puerta que sólo la llave del sentimiento puede abrir. Pedid sinceramente y se os ayudará a despertar vuestra sensibilidad y se os reconfortará de vuestras penalidades. Pero tendréis que despojaros de vuestras corazas antiamor para sentirlo. Porque al que quiere estar solo y aislado del mundo, se le respeta su deseo. 

Bueno, ya que has mencionado a Dios, yo tengo serias dudas de que exista un dios. ¿Acaso alguien lo ha visto? ¿Acaso no has visto su obra?

El universo, la vida, tú mismo. Dios no puede estar más cerca de ti de lo que está. Pero él no te obliga a que tú le reconozcas y te abras a él. Hace falta que tú quieras sentirlo, percibirlo. Pero si esperas ver a alguien como tú, de tu tamaño, con ojos, cara, brazos y piernas, entonces jamás lo reconocerás, porque Dios es mucho más que eso. Sería como si una célula de tu cuerpo preguntara: “¿Dónde está el cuerpo al que pertenezco, que no lo veo?”. “Estás en él, célula. ¿No te das cuenta?” Y la célula diría: “¡Pero si yo lo único que veo son células, células y más células como yo por todas partes!”. Pues estudia tu propia naturaleza, tu propio funcionamiento, las relaciones que estableces con otras células y las de ellas entre sí, cómo se organizan tan maravillosamente para formar un conjunto, y observa lo que forma ese conjunto. Entonces, célula, podrás conocer y reconocer el cuerpo del que formas parte.

¿Dónde podemos encontrar entonces pruebas de la existencia de Dios?

Como en la célula del ejemplo, primero en tu propia existencia y luego en la existencia de lo que te rodea. ¿Cuál puede ser el origen de un ser que siente y piensa, consciente de su propia existencia? ¿Y de un universo tan perfectamente engranado? No puede ser la nada, porque la nada no puede crear algo tan complejo y bello a la vez. ¿O acaso alguien puede creer que una bella sinfonía puede ser confeccionada tocando teclas de un piano al azar? Pues de la misma manera no puede ser que algo tan bello y tan complejo a la vez como el universo, la vida y el ser humano sea fruto de la casualidad, sino que lo es de la causalidad. 

Pero ¿por qué tiene que ser Dios el que lo haya creado todo? ¿Acaso no existe en la naturaleza un poder de crear? Así es. Pero ¿de dónde viene el poder creador de la naturaleza? ¿De dónde proceden las leyes que rigen el universo? Reconocéis que en la naturaleza, en el universo, existe un poder creador, y unas leyes, las leyes de la física, de la química, de la biología, que lo estructuran, que lo ordenan, de manera que los científicos, cuando descubren algún fenómeno desconocido, no lo atribuyen a la nada, sino que intentan buscar la causa que lo provocó. Es decir, que vosotros admitís en vuestro día a día que una de las leyes del universo es que no existe efecto sin causa. Pero a la hora de responder a la pregunta: ¿cuál es el origen del universo, es decir, la primera causa?, vosotros mismos, y en contra de la propia ley de causa y efecto que aceptáis como válida el resto del tiempo, no tenéis problemas en admitir que fue un efecto sin causa, es decir, ¡que surgió de la nada! ¡Esto es un contrasentido! Por tanto, debe existir una primera causa de todo, y esa es Dios.

Perdona que insista, pero ¿por qué tiene que ser Dios necesariamente el que lo haya creado todo? ¿Acaso los humanos no somos capaces de crear cosas bellas y complejas? Ahí están la música, los ordenadores… Cierto, porque vosotros también tenéis poder creador. Pero si lo tenéis, ¿de dónde procede? En el universo existen muchos seres en diferentes estadios de evolución, con mayor y menor capacidad de crear que la vuestra, según su grado de avance. Pero habremos de admitir que, si ellos tuvieron un principio, por la ley de causa y efecto, debieron ser creados por algún proceso anterior, y que en realidad el poder creador de los seres creados se ejerce sobre algo ya creado, siguiendo unas leyes ya existentes. Por tanto, llegamos a un punto en el que necesitamos encontrar un principio creador que no haya sido creado, sino que haya existido siempre y que siempre existirá, y que haya establecido las leyes y los principios de todo lo que existe, y ese es Dios.

Bueno, admitamos solo como mera posibilidad que Dios pudiera existir. En el hipotético caso de que Dios existiera, yo tendría curiosidad por saber quién y cómo es ese supuesto Dios, tan escurridizo que no se deja ver a simple vista. Por la obra conocerás al autor. Conócete a ti mismo y el mundo que te rodea y estarás comenzando a conocer a Dios. Ya que en la criatura están las potencialidades del creador, si imaginas todas las buenas cualidades humanas en el grado más perfecto que puedas, estarás comenzando a dibujar un bosquejo de Dios que, aunque muy imperfecto, será el más avanzado que puedas tener de él, dada tu capacidad actual. Hay un proverbio muy antiguo y muy cierto que a la pregunta: “¿Cómo es Dios?”, responde: “Como tú cuando hayas llegado hasta él”.

¿Cuáles son esas cualidades? Amor, sabiduría, justicia, verdad, humildad, generosidad, sinceridad, sensibilidad, comprensión, compasión…

¿Existen cualidades de Dios que no podemos poseer? Sí. El Creador es inmutable, omnipotente, increado y ha existido siempre. La criatura, aunque no tiene fin, tiene un principio. Es mutable, ya que está en constante perfeccionamiento y aunque su capacidad de progreso no tiene límite, porque aumenta constantemente, no es infinita.

Y si ese ser es tan perfecto… ¿Por qué permite que exista el mal en el mundo? Él permite que las criaturas experimenten a su aire, que aprendan de sus errores. El mal del mundo no surge de Dios, sino de las criaturas en proceso de evolución que, debido a su desconocimiento de las leyes espirituales, actúan contra los otros seres de la Creación.

Pues, entonces, tendrás que explicarme de qué van esas leyes, porque dudo mucho que puedan explicar la gran cantidad de preguntas que tengo, a las que todavía no he encontrado una respuesta satisfactoria, y de cosas que no entiendo y que me parecen tremendamente injustas del mundo en que vivimos.

Y en este punto, en concreto, de la obra comienza Isaías a relatar en qué consisten las Leyes Espirituales.

1.- La Ley de la Evolución

2.- La Ley del Libre Albedrío

3.- La Ley de la Justicia Espiritual

4.- La Ley del Amor

Si quieres conocerlas, a través de las respuestas de Isaías, puedes acceder a la página del autor y descargarte el libro,  ya que él lo quiere así:  https://www.uv.es/vguillem/

 

Vicent Guillem, es químico, profesor de secundaria ,además de un gran defensor de las terapias naturales. Su vida siempre ha discurrido por los derroteros de la salud. Primero en el departamento de Oncología del Hospital de la fe de Valencia y después como terapeuta de Reiki.

Más sobre Guillem: https://lasleyesespirituales.blogspot.com/

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