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Aula Astrológica. Entrevista a Robert Martínez

¿Qué nos espera en el segundo semestre de 2021?

En el segundo semestre de 2021, la gente se va a dar más cuenta de la estafa. Julio y Agosto, con Saturno retrógrado, va a dar la posibilidad de desinflar aún más la versión oficial de la «plandemia». Con Saturno retrógrado pierde el poder, el gobierno, el que manda. Cada vez el Estado tiene que tirar más de la fe del «covidianismo», porque los argumentos técnicos y científicos se caen por días. Hasta que Urano retrograde, a partir de septiembre, cuando se producirá un nuevo equilibrio entre posturas. Nuevo revisionismo. Vuelta al pasado durante varios meses. Tendremos seis meses de arqueología, revisionismo, para darle vuelta a cosas de nuestro pasado reciente, para intentar mantener los discursos que se caen por sí mismos ya. Esto también se aplicará en nuestra faceta personal. Volverán a salir a la luz temas del pasado aún no resueltos.

En paralelo, y como consecuencia del eclipse solar del 10 de  junio, durante el próximo semestre habrá una liberación brutal de información, seguirán saliendo noticias reveladoras de cuanto había permanecido oculto durante siglos  a saco.  Este periodo será la última oportunidad para despierte un pequeño grupo de seres humanos que siguen magnetizados-inoculados-covidianos. Después no habrá más opción. Cada uno habrá elegido su línea de tiempo.

En resumen, nos espera más de lo mismo con su culmen en diciembre. Faroles. Intentos. Tentativas para mantener el miedo.

Saturno retrógrado nos ha permitido darnos cuenta de que todas las medidas impuestas durante el último año y medio eran ilegales. Los miedos infundados. Cuando vuelva a ponerse directo volverán las restricciones, aunque sigan siendo igual de ilegales. Saturno dice: ¿eres capaz de manejarte en tu realidad con tus propias reglas y no con las que te imponen?

¿ Van a intentar aumentar restricciones a partir de octubre? Desde luego.

Pero……., ¿les vas a hacer caso? Por supuesto que no.

Júpiter también estará retrógrado hasta octubre. Ello supone una revisión de creencias e ideologías hegemónicas. Volverán viejos temas demagógicos: ideología de género, veganismo, cambio climático, buenismo, falso humanitarismo, inmigración desenfrenada…… supuesta solidaridad que beneficia a la izquierda globalista.

Estamos en una guerra y hay que trampear como se pueda. Hay que ser muy pragmáticos. Apela a la ley, a los derechos humanos, niégate a las medidas que no quieras, denuncia, miente si es necesario. Es tu derecho. Pero, no hace falta ser más papista que el papa. No hace falta quemarte en la defensa de tus principios, creencias, valores, ideas, decisiones, actos. Lo importante es mantener la coherencia interna. La lealtad es contigo mismo. No podemos ganar todas las batallas. Hay que apostar por las importantes. No gastes energía en debates innecesarios. No polemices con quienes es inútil cualquier debate.

No vamos a entrar en contradicción interna por adaptarnos a la normativa externa. Estamos en una selva, pues, utilicemos a nuestro favor la ley de la jungla. Hay que trampear, trampeemos.

¿Los gobiernos están cumpliendo órdenes?

Los gobiernos responden órdenes cuando repiten hasta el hartazgo lo de llegar al 70 por ciento de la población. Pero, es complicado alcanzar esas cifras no es fácil, ya que la realidad es que la mayoría de la población no está a favor del plan. La mayoría es gente gris y dócil. Que no está posicionada a favor o en contra de algo. Simplemente, obedece, se deja arrastrar por la marea de manera mecánica y acrítica, sin cuestionarse ni reflexionar nada de manera lógica. En verdad, el porcentaje de activistas covidianos es muy bajo. Como mucho un 5/10 por ciento.  El resto son tibios. Es raro que la proporción pase del 60/40.

En nuestras filas también contamos con un elevado porcentaje de gente inactiva.

El objetivo del 70 por ciento de personal inoculado creo que no se va a alcanzar. Otra cosa es que se finja que se ha llegado. Porque, al fin y al cabo, esos datos los manejan técnicos y gobiernos a su antojo. Según interesa a quienes han puesto en marcha el plan. Son datos muy fáciles de manipular, falsear. Tanto como los resultados de las pcr, de muertos, ingresados en UCI, etc. Todo se ha manipulado. ¿Por qué no van a falsear las cifras de inyectados?

Dudo que esta narrativa se pueda mantener mucho más. Cada vez es más evidente la incoherencia. Cada vez hay más gente enfadada. Lo van a intentar. Van a intentar una escalada, pero nunca será del nivel de 2020. Lo peor, insisto, ha pasado. El plan va de capa caída.

¿Es reversible la inyección?

Es reversible. Pero, lo primero que hay que comprender es por qué lo han hecho. En el 90 por ciento de los casos lo hacen por presión social. No por solidaridad, como tanto se repite. Entonces, ¿qué chacra está asociado a la presión social? El corazón por la parte de la espalda.

Dónde está el implante que lleva implícita la inoculación. Justo en la espalda, en la parte opuesta al corazón.  Te crea un vórtice de atracción justo en esa zona. Así se conecta tu personalidad al inconsciente colectivo merluzo. Y si estás conectado al inconsciente colectivo merluzo es mucho más fácil parasitarte. Toda la porquería te va a inundar. Y más conectado al primer chacra, por tanto, a la 3d.

¿Cómo se le puede dar la vuelta? Conectando con el corazón. Desde el corazón. Desde un acto de máxima y suprema bondad. Las personas que están conectando con la personalidad no actúan con bondad. Están optando por la no exclusión del grupo, por mantenerse en la manada a pesar de los riesgos que están corriendo.

Lo contrario es el amor por mí mismo, aunque la consecuencia sea la soledad. El acto de bondad mayor es la autoestima, el amor genuino por uno mismo y por la verdad. Desparasitarse de ese magneto efecto tiene que hacerse desde el corazón. Desde la conexión a la 5d.

¿Aquí y ahora qué va a pasar?

Estamos en una guerra. Si no te ponen un misil en la puerta, realmente, no te están obligando a hacer nada. Porque,  por muchas medidas que ellos intenten imponer, tú puedes resistirte y saltarte todas sus normas. Trampeando, cambiando de actividad, de ciudad, reinventándote laboralmente, etc. Nuestras opciones son infinitas. Sus intentos de represión muy limitados.

Otra cosa es que la gente se deje hacer voluntariamente, por la presión social, por seguir la manada, por docilidad, por falta de sentido crítico, etc.  Por eso avanza el lado oscuro.

Hay que espabilar. Estamos ante una situación de supervivencia. El gran problema de la gente es que no está acostumbrada a vivir como adultos, a actuar asumiendo la responsabilidad de cada uno de nuestros actos. Por eso el Estado nos trata como a niños. Tenemos responsabilidad penal para ir a la cárcel desde los 18 años. Tenemos supuestamente capacidad intelectual para elegir o aparentar que elegimos a los títeres que, en teoría nos gobiernan; pero no tenemos  libertad para elegir nuestro propio tratamiento médico o para negarnos a que el Estado o una supuesta autoridad sanitaria nos impongan algo que no sabemos ni qué es ni los efectos que tendrá.

En realidad, no nos pueden obligar. Por eso tanta propaganda, tanta presión. No nos pueden obligar. Tú puedes conseguir que en tu realidad todo eso no exista. Los demás que hagan lo que quieran. Tú eres el responsable único de tu vida. Da igual lo que hagas, presión social siempre vas a tener. Siempre hemos tenido. Y quien ha querido siempre ha sabido burlar las normas de la Matrix y crear su propia realidad.

No nos pueden obligar. Porque el karma les perseguiría por toda la eternidad. Lo saben y por eso actúan como actúan, intentando por todos los medios convencernos para que la acción sea voluntaria por nuestra parte.

Mientras tú no cedas ellos no podrán obligarte.

La resistencia actual de los dormidos no es cognitiva. Es primado negativo, programación. No escuchan. NO ven. Se les ha dibujado un escenario, se les ha dado un guión y de ahí no los sacas. Un porcentaje enorme de población humana no va a despertar nunca pase lo que pase.

Sólo si la mayoría se adhiere a un discurso se produciría el gran cambio. Pero, los de arriba se encargan de mantenerlos dormidos, abducidos, adoctrinados a través de sus medios, su sistema sanitario, educativo, político, económico, religioso.

Tenemos que saber y estar atentos para descubrir que no van a dar nuevas directrices, nuevas maniobras de distracción porque su cadena de mando está rota por la cabeza. Sus líderes supremos fueron expulsados del planeta hace tiempo. No hay novedades, por tanto. Los de abajo se mantienen por inercia. Sostenidos por esa mayoría dócil, por sus medios de manipulación y control. En paralelo, proliferan las guerras entre ellos. Entre sus empresas, sus partidos, sus religiones…. Y cada vez van a tener menos munición frente a una resistencia cada día mayor.

Si quieres escuchar la entrevista completa pincha en el siguiente enlace:

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