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Francisco Cándido Xavier nació en Pedro Leopoldo, Estado de Minas Gerais (Brasil), el 2 de abril de 1910, y falleció en su humilde casa de la ciudad de Uberaba el 30 de junio de 2002.

Aquel día, todo el pueblo brasileño festejaba que el equipo nacional había ganado por quinta vez el campeonato mundial de fútbol. Chico preguntó el resultado del partido. Pidió un café bien caliente porque sentía frío, oró y se acostó en su cama; juntó sus manos en actitud de oración, cerró sus ojos, suspiró y partió con una sonrisa al Mundo Espiritual, que tan bien conocía.

Cuenta la prensa local que el cielo ese día se tiñó de rosa y una inmensa luminosidad blanca rodeó su casa, elevándose a las alturas como si llevara consigo el alma de Chico Xavier.

En 1969, recibió un mensaje para el mundo de hoy en día:

«Si en un plazo de 50 años reinaba la paz, el mundo sería recompensado. De lo contrario, el planeta colapsará».

Habrá terremotos, volcanes en erupción, sutnamis, plagas y todo tipo de desastres naturales que permitirán limpiar el Planeta. Llegarán representantes desde fuera de la Tierra, que establecerán contacto público con los autóctonos para convivir con los seres humanos y para ayudarles a evolucionar.

Francisco Cándido Xavier, cariñosamente conocido como Chico Xavier fue portador de varios tipos de facultades mediúmnicas: psicografíapsicofonía, efectos físicos (materialización), clariaudiencia, clarividencia, desdoblamiento, xenoglosia, psicometría, recetario mediúmnico (cura), pasista, entre otras. 

En su producción mediúmnica hay aspectos muy nítidos dignos de mención especial. El primero es el consuelo. Sus mensajes sustentan los corazones debilitados por el dolor y les devuelve el aliento para vivir al comprobar la existencia de la vida más allá de la tumba. Psicografió 20.000 cartas personales en reuniones públicas y privadas, ofreciendo un material único para la investigación científica de la facultad mediúmnica. En la historia de Chico Xavier hay miles de cartas enviadas desde el otro lado de la vida: aclaración de muertes, avisos de bienestar en el otro lado, recomendaciones o consuelo para los que quedaron en la Tierra, siempre mensajes llevando paz y armonía a los corazones sufrientes.

Otro aspecto es la instrucción doctrinaria, como complemento de la obra codificada por Allan Kardec. También cabe destacar el aspecto de revelación con informaciones importantes en el sector científico y en el campo social, que se han confirmado a lo largo del tiempo.

Chico respondió a cuestiones sobre aborto, eutanasia, pena de muerte, fecundación in Vitro, homo y bisexualidad, política nacional, ejército, reencarnaciónexistencia de Dios, catástrofes naturales, etc. etc.

A través de su facultad mediúmnica psicofráfica escribió 412 libros, cuyos derechos de autor fueron donados a más de 3000 obras de beneficencia (hogares para ancianos, niños abandonados, hospitales, salas de primeros auxilios, comedores, etc). Se estima que los beneficios anuales por la venta de sus libros son más de dos millones de dólares, anuales.

Gracias a Chico Xavier conocemos al detalle la vida más allá de la muerte física. Y, lo más importante, por qué y para qué encarnamos en este plano existencial. Sin duda, su aportación a la comprensión del sentido de la experiencia material en la Tierra es invaluable.

El camino se lo mostró pronto su guía, Enmanuel: Disciplina, disciplina, disciplina.

Su vida, además, fue un camino de sufrimiento, incomprensiones, soledad, humildad y amor incondicional.

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