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Claudia González de Vicenzo es una Luciérnaga en la noche más oscura, una Semilla estelar brillante, una guerrera de la Luz deslumbrante. La amo casi tanto como ella ama a la Humanidad. En este tiempo difícil, espero con impaciencia cada día su mensaje de esperanza. A continuación, extracto su enorme discurso del 12 de agosto de 2020: HUMANOS POR LA VERDAD.

El día de la marmota

Me levanto cada mañana como si estuviera en el día de la marmota. Pero, no soy marmota. Se supone que debo salir a la calle con un tapaboca. Pero no me tapa la boca. Y me produce hipoxia. No me quedo en casa, aunque debería quedarme, por un virus que tiene una mortalidad del 0,6 por ciento. Aunque habría que ver si, en los términos que la ciencia define virus, eso que anda por ahí sea un virus. Mucho menos que con un 0,6 por ciento de letalidad pueda producir una plandemia. Tendré que huir, como fugitiva, de quien me quiera poner una vacuna que, según está demostrado, tiene una mortalidad del 30 por ciento para atacar un virus que mata en un 0,60 por ciento. ¡¡¡Esto no es ni lógico¡¡¡

Me obligan a pedir permiso para ir al supermercado . Tengo que usar un tapabocas para estar en casa. Y en algunos lugares del mundo, también, sólo podés tener sexo con quien habita la casa. ¿A vos te parece que podemos vivir en esa realidad? ¿Te parece que nacimos para vivir en esa realidad? ¿Te parece que somos dignos de esa realidad? ¿Te parece que merecemos esa realidad? Porque yo tengo otra idea de merecimiento. Yo tengo otra idea de Verdad. YO tengo otra idea de Realidad.

Médicos en lucha

Hoy, hay muchos médicos que están en esta lucha por defender la Verdad. Pero, se supone que los médicos hicieron un juramento hipocrático para defender la salud. ¿Y por qué están en esa lucha entre dos verdades, o realidades? Al final terminamos también rehenes de la medicina, o de la estafa, o de la política. Porque yo creo que este virus es un poco político. En cualquier caso, este virus es muy inteligente. Detecta si voy caminando o voy en el auto. Si llueve no está. Si no llueve aparece. Es un virus raro.

O, a lo mejor, los raros son los humanos. O los raros son los controladores. Que después, en algún momento, le llamarán «obediencia debida». Acá, en la Argentina, tenemos mucha experiencia de la obediencia debida y del nunca más. Que hoy estamos repitiendo todos juntos. Como en algún momento fue «Nunca más», mañana será «Humanos por la Verdad». Pero, estoy harta de los eslogans. Porque los eslogans no transforman la realidad. Lo único que transforma la realidad es el discernimiento. Y entregados a esta disociación no aportamos discernimiento. Aportamos más confusión.

Lo visible y lo invisible

Mientras tanto, en Ciudad Gótica, suceden un montón de cositas. Se están haciendo visibles cosas que eran invisibles. Y se están invisibilizando cosas que antes eran visibles. Ves por ahí fantasmas. En los medios, en los diarios, en las redes. fantasmas. Porque cuando ves las fotos de esas personas son sólo un fantasma de lo que eran. Y te hacen pensar que ahora, en momento de cuarentena, hay cuarentena también para el ADRENOCROMO. Entonces, ahora, se están viendo cómo son: fantasmas. Y esos fantasmas son a los que vos le entregás el poder.

También estamos viendo, o no viendo, actores de Hollywood que solíamos ver. Y no están más. Desaparecieron de las luminarias. Se hicieron invisibles esos que antes eran tan visibles. Esa también es una realidad. Pero, tal vez, no estamos entendiendo todavía lo que esa realidad nos quiere mostrar. Porque, a lo mejor, no lo estamos viendo.

También vemos por ahí fotos de personajes suicidados. Y nos damos cuenta que son los suicidios menos pensados. Porque, en realidad, fueron asesinados. Y cuando empezamos a indagar un poquito más nos damos cuenta de que andaban detrás de la trata de personas. Y, ¡¡¡ohhhh¡¡¡, justamente, maravillosamente, se suicidaron. Tenemos casos en todo el mundo. Acá también, en la Argentina.

«Falsas banderas que derriban torres. O falsas banderas que ni-trato de a-monio. Digo, de explicarte.

En un intento de seguir ocultando niños en agujeros, como si fueran marmotas hibernando. O como si intentaran tratarlos como marmotas. Pero, son niños, tus niños. Esos niños desaparecidos. Esos niños, o niñas, que engendran otros niños y niñas. Esto también empieza a hacerse visible cuando llevó años y años de invisibilidad. Y esa también es la Verdad. bastante objetiva si te alcanzan los ojos, o el corazón, para verlo.

Humo, humo por todos lados, cortinas de humo. Humo real. Humo ficticio».

(Claudia González de Vicenzo) Argentina, 12 de agosto 2020.

Clones por doquier

Claro, vos los vés habitando un cuerpo físico y no te dás cuenta si son clonados, si es el cuerpo físico, si son producto de una inseminación artificial; si están habitados, si están inhabitados. Vos los vés caminando por ahí, o los vés actuando, o en una foto, o en un programa de televisión,… y te pensás que son de verdad. Claro, parecen de verdad. Hay muchos que parecen de verdad y están vacíos. Y hay muchos que están habitados, pero parecen vacíos. Porque estar habitado sin corazón es estar vacío. Eso también es una Verdad, que parece subjetiva. Pero es bien verdad.

Vemos también sexo desenfrenado, esa lujuria desparramada, ese Satán satisfecho, por su dominio restablecido. Esa lucha en la que sos sólo pelota. O, en todo caso, fuente de energía. En la Luna, en Júpiter, en Marte, adentro y afuera del Sistema Solar …. somos lo mismo: unos castrados de cuarta dimensión que quieren replicar una esencia que no encuentran, ni en ellos ni en nosotros. Porque enjaulados, tapados, acosados, dominados, domesticados….. no somos ni una tenue sombra de lo que podemos llegar a ser libres.

¿Y por qué no somos libres?

¿Cuál es tu miedo?

¿Cuál es tu vergüenza?

¿Cuál es tu culpa?

¿Cuál es tu debilidad?

¿Cuál es tu duda?

………. En este año de visión 2020, todo es visible para el que lo quiere ver. Vos, ¿lo querés ver?

Humos, humos por todos lados. Infinitas cortinas de humo. Humos que, antes, en otro momento, hubieran sido guerras. Pero hoy, con este presidente, (del mundo), porque, en definitiva, es el presidente del mundo, no tenemos guerras. Sólo cortinas de humo. Sólo ninguneos. Sólo falta de información. Pero no porque la información no exista. Porque los medios la ocultan.

Escuchen el discurso completo, a continuación. Gracias.

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