Hasta la primera década del siglo XX, los agricultores de gran parte del mundo cultivaban cáñamo tradicionalmente. Su producción resultaba fácil, barata y rentable. Era, incluso, más barato que producir soja, pero sus propiedades, usos y beneficios eran mucho mayores. El cáñamo no es sólo una planta, un cultivo agrícola, es el principal antídoto contra el petróleo y el dólar. Por eso se prohibió.
Un acre de cáñamo produce tanto oxígeno como 25 acres de bosque y la misma cantidad de papel que cuatro acres de árboles. Mientras el cáñamo puede convertirse en papel ocho veces, la madera puede convertirse en papel tres veces. El cáñamo crece en cuatro meses, la madera en 20-50 años. Puede cultivarse en cualquier parte del mundo y necesita muy poca agua. Además, como ahuyenta a los insectos, no necesita pesticidas. Si los textiles fabricados con cáñamo se generalizan, la industria de los pesticidas podría desaparecer por completo. Los primeros vaqueros se fabricaban con cáñamo. L a palabra «KANVAS» es el nombre que reciben los productos que se fabrican con esta fibra prohibida hace más de un siglo..
El cáñamo es también una planta ideal para fabricar cuerdas, cordones, bolsos, zapatos y sombreros. Reduce los efectos de la quimioterapia y la radiación en el tratamiento del cannabis, el sida y el cáncer. Y se utiliza en, al menos, 250 enfermedades. Por ejemplo: para aliviar los dolores del reumatismo, problemas de corazón, la epilepsia, el asma, el estómago, el insomnio y las enfermedades mentales, además de las afecciones de la columna vertebral.
El valor proteico de las semillas de cáñamo es muy alto y los dos ácidos grasos que contiene no se encuentran en ningún otro lugar de la naturaleza. Los animales alimentados con cannabis no necesitan suplementos hormonales. Todos los productos de plástico pueden fabricarse con cáñamo, y el plástico de cáñamo es muy fácil de devolver a la naturaleza, donde se reciclará rápidamente.
Si la carrocería de un coche está hecha de cáñamo, será diez veces más fuerte que el acero. También puede utilizarse para aislar edificios; es duradero, barato y flexible. Los jabones y cosméticos elaborados con cáñamo no contaminan el agua, por lo que son totalmente respetuosos con el medio ambiente. El cannabis es una trampa antirradiación.
En la América del siglo XVIII, su producción era obligatoria y los campesinos que no producían eran encarcelados. Pero, dos siglos más tarde, la situación se invirtió. ¿Por qué?
W. Р. Hearst era propietario de periódicos, revistas y medios de comunicación en Estados Unidos en la década de 1900. Poseía bosques y producía papel. Si el papel se hubiera fabricado con cáñamo, podría haber perdido millones.
Rockefeller era el hombre más rico del mundo también por la misma época que Hearst. Tenía una compañía petrolera. El biocombustible, el aceite de cáñamo, era, por supuesto, su mayor enemigo.
Mellon era uno de los principales accionistas de la empresa Dupont y tenía una patente para fabricar plásticos a partir de productos del petróleo. La industria del cannabis amenazaba su mercado. Mellon se convirtió en Secretario del Tesoro de los Estados Unidos.
Esas poderosas familias, y otras, decidieron que el cannabis era el enemigo, y lo eliminaron. A través de sus medios de comunicación, han grabado la en el cerebro de la gente que la marihuana es una droga tóxica, por lo que fue retirada del mercado, prohibida su venta y satanizado su consumo y uso. Fue sustituida por un negocio que también recayó en las manos de las mismas poderosas familias: las drogas químicas que se utilizan hoy en día: los medicamentos.
Asimismo, se empezaron a talar bosques para producir papel y a producir y vender plaguicidas como si no hubiera un mañana. La intoxicación por plaguicidas y el cáncer, junto a otras enfermedades, no ha dejado de aumentar, llegando a cifras escandalosas en nuestros días. Y, además, llenaron nuestro mundo con basura de plástico, residuos nocivos que se extienden por nuestros mares y océanos.
Amanece, que no es poco. Cada día, un poco más, un poco antes, a pesar y contra los planes previstos desde hace tres siglos, al menos, contra la Humanidad.
La Agenda 2030 era un plan de acción secreto hasta 2020 que tiene por objetivos la implantación de un gobierno y una religión global, así como un ejército y una moneda mundial. Estos fines implican la reducción de la población a un nivel “sostenible”, es decir, que pueda ser controlada desde la reproducción hasta el fin de sus días.
En definitiva, el objetivo es eliminar al 90% de la población mundial, controlar todos los factores de la actividad y condición humana y gobernar todo desde la cuna hasta la tumba.
La agenda original y el proyecto subsiguiente se basa en las propuestas hechas en 1776 por Johann Adam Weishaupt, fundador de Illuminatenorden, cuando Mayer Amschel Rothschild le pidió que creara una organización para conquistar el gobierno mundial. En suma, abolir todos los gobiernos, la propiedad privada y la herencia; eliminar el patriotismo, los valores familiares, la religión y crear un gobierno mundial son objetivos recogidos en los primeros de 25 puntos de la Declaración de Weishaupt.
La implementación eficaz de la Agenda 2030 requiere una reorganización profunda de toda la sociedad humana y del mundo conocido hasta ahora. Además, implica grandes transformaciones en las prioridades de los gobiernos y de las personas, así como una disminución de los recursos humanos y financieros.
Las acciones de este plan se han estado implantando desde hace mucho tiempo en todo el mundo. Seguro que les suenan conocidas muchas de ellas:
El gobierno cambia continuamente sólo para crear confusión entre los ciudadanos;
Socavar el papel de las escuelas y las competencias de los profesores;
Promoción de la homosexualidad y la paternidad planificada; racismo;
Inmensa inmigración para destruir la identidad nacional;
Promoción del abuso de alcohol y drogas;
Socavar todas las formas de actividad social religiosa y luchando por vaciar iglesias;
Cambios absurdos en los sistemas jurídicos;
Aumento de los precios de los combustibles, alimentos y otras materias primas en las tiendas;
Propaganda mediática y control de contenidos;
Pandemias inducidas por el hombre;
Campañas de vacunación peligrosas;
Introducción de sustancias tóxicas en cosméticos y alimentos;
Fomentar el divorcio, facilitar la anulación de matrimonios y romper familias.
Eliminar el derecho a la propiedad privada.
Prohibir el acceso a la naturaleza;
Restricciones a las libertades civiles: ”Los derechos individuales deben rendirse” en relación con los derechos del público en general;
Reducción del número de hijos o, en último término, eliminación de la maternidad y paternidad naturales.
Determinar la cantidad de agua que se puede utilizar y la cantidad de basura o residuos que se pueden eliminar;
Forzar la participación en “proyectos sociales” manejados desde la élite oscura en su provecho.
Desplazamiento masivo de la población para forzar la falta de raíces y de apego a la tierra. Un ser humano sin lugar en el mundo es vulnerable y, por tanto, manipulable.
Eliminación de elementos insostenibles de la biodiversidad: ”Pistas de esquí, ganado de pastoreo, arado, cercas, industria, casas, adoquines”.
Carreteras, presas y embalses, líneas de alta tensión, edificios y sistemas que no tienen ningún valor medioambiental serán destruidos.
Estamos asistiendo a la aceleración precipitada de un plan oscuro que llevará a la humanidad que no sea capaz de despertar hacia un precipicio insalvable. No obstante, la Luz también tiene su plan. Siempre lo ha tenido. Un plan que retornará a la nueva Humanidad al Jardín del Edén del que nunca debió salir. Confíen en el plan y asuman la parte del mismo que a cada alma encarnada aquí y ahora corresponde. Es su responsabilidad. Así lo pactaron. Ese fue su compromiso. Gracias.
La mayoría de la gente considera la vida como una batalla, pero no es sino un juego para que nuestras almas aprendan entreteniéndose. El miedo, el sufrimiento y la desgracia no son necesarios para este aprendizaje; son el resultado de la violación de la ley espiritual. Pero, a través de ellos podemos aprender y evolucionar hacia nuestro verdadero destino. Cada persona tiene un lugar asignado que ninguna otra puede ocupar. Hay una tarea por hacer que ningún otro individuo puede realizar por nosotros. Todo tiene un sentido, todo toma significado cuando aprendemos a vivir «El juego de la vida«. La palabra humana puede compararse con una poderosa varita mágica gracias a la cual podemos obtener cualquier deseo, sanar cualquier enfermedad, transformar cualquier situación.
El pensamiento es una fuerza vibratoria y atractiva extraordinaria que nos ayudará a conseguir todo lo que queremos si somos capaces de aprovecharla. Gracias a esta fuerza podemos cambiar nuestras vidas atrayendo todo el amor, la salud y la prosperidad que nos están destinados. Nuestras dudas, miedos y temores son nuestros peores enemigos y nos convierten en esclavos. Existe, sin embargo, la puerta secreta del éxito, que nos permite salir de la esclavitud. Cuando logramos que nuestras vibraciones armonicen con las del éxito, la felicidady la abundancia, estos llegan hasta nosotros por sí mismos, sin esfuerzo. Podemos llegar a hacer que cambie el rumbo de nuestras vidas por medio de palabras positivas, pues atraemos todo aquello en lo que pensamos.
Florence Scovel Shinn tiene la habilidad de exponer sus enseñanzas metafísicas de un modo ameno y sencillo. Utilizando historias reales, nos explica cómo adoptar actitudes positivas y pronunciar afirmaciones eficaces para lograr ser un vencedor en la vida.
La obra La “Conspiración de Acuario” (Ferguson,1980), publicada por primera vez en Nueva York bajo el título “The Acquarian Conspirancy”, es considerada obra emblemática del movimiento intelectual de fines de los años 70 y comienzos de los 80, que cuestionaba las bases científicas, intelectuales y éticas de la sociedad occidental sustentadoras de los procesos de globalización y modernidad. Otras obras referentes de este movimiento fueron: «El Tao de la Física”, de Fritjof Capra (1975); «La Tercera Ola«, de Alvin Tofler (1979); «Más allá del ego«, de Ken Wilber (1985) o «Las palabras y las cosas«, de Michel Foucault (1974), etc.
La característica común en todos ellos es que publicaban los resultados de sus investigaciones en la revista científica «Brain/Mind Bulletin» (Londres), fundada, dirigida y editada por la propia Marilyn Ferguson. El resultado de tales estudios lleva a una concepción del ser humano como el único ente capaz de modificar la naturaleza y, en base a ello, de cambiar constantemente la visión del mundo, de si mismo y de la sociedad que lo rodea.
Dice Ferguson en el primer capítulo: «Una vasta y poderosa red, que carece no obstante de dirigentes, está tratando de introducir un cambio radical en los Estados Unidos. Sus miembros han roto con ciertos aspectos clave del pensamiento occidental, y pueden incluso haber quebrado hasta la misma continuidad con la historia.
Esta red es la Conspiración de Acuario. Se trata de una conspiración desprovista de doctrina política, carente de manifiesto. Está integrada por conspiradores que buscan el poder tan sólo para disgregarlo, y que se valen de estrategias pragmáticas, incluso científicas, pero con una perspectiva tan cercana a la mística, que apenas se atreven a hablar de ello. Son activistas que plantean cuestiones de muy diversa índole, que están desafiando el establishment desde su propio interior.
El paradigma de la Conspiración de Acuario concibe a la humanidad enraizada en la naturaleza. Promueve la autonomía individual en el seno de una sociedad descentralizada. Nos considera administradores de todos nuestros recursos, internos y externos. No nos ve como víctimas ni como peones, no nos considera limitados por condiciones ni condicionamientos, sino herederos de las riquezas de la evolución, capaces de imaginación, de inventiva, y sujetos de experiencias que apenas si hemos llegado a entrever todavía. La naturaleza humana no es ni buena ni mala, sino abierta a un proceso continuo de transformación y trascendencia. Lo único que necesita es descubrirse a sí misma. La nueva perspectiva respeta la ecología de cada cosa: nacimiento, muerte, aprendizaje, salud, familia, trabajo, ciencia, espiritualidad, arte, comunidad, relaciones, política».
La conciencia de la consciencia
Edward Carpenter, sociólogo y poeta de fines del siglo diecinueve, notable por sus cualidades visionarias, describía así este movimiento de cambio: «Si se para el pensamiento (y se persevera en ello ), al final se llega a una región de conciencia situada por debajo o por detrás del pensamiento…, y se hace uno consciente de un yo mucho más vasto que aquel al que estábamos habituados. Y, puesto que la conciencia ordinaria, con la que funcionamos en la vida cotidiana, se funda ante todo y sobre todo en ese pequeño yo local. . . ., se sigue que pasar más allá de él equivale a morir al yo ordinario y al mundo de todos los días. Equivale a morir en el sentido ordinario de la palabra, pero en otro sentido significa despertar y encontrarse con que el «Yo», el sí mismo más íntimo y real, se compenetra con el universo y todos los demás seres. Esta experiencia es tan maravillosa, que puede decirse que, a su luz, desaparecen todas las dudas y los pequeños problemas; y es cierto que en miles y miles de casos, el hecho de haberlo experimentado una sola vez un individuo ha revolucionado para siempre su vida y su concepción del mundo».
A lo largo de la historia, mucha gente ha tenido este tipo de experiencias, tanto accidentalmente como de forma deliberada. Pueden ocurrir profundos cambios interiores en respuesta a una contemplación disciplinada, o con ocasión de una grave enfermedad, de una travesía por la selva, de una emoción paroxística, o a consecuencia de un esfuerzo creativo, de ejercicios espirituales, o de respiración controlada o de técnicas para «inhibir el pensamiento», o técnicas psicodélicas, de movimiento, de aislamiento, música, hipnosis, meditación, o ensoñamiento, o al salir de una intensa lucha intelectual.
A lo largo de los siglos, en diversas partes del mundo, unos pocos iniciados en cada generación han compartido entre sí técnicas diversas, capaces de inducir experiencias semejantes. Fraternidades, órdenes religiosas y pequeños grupos diseminados han explorado lo que parecían constituir dominios extraordinarios de la experiencia consciente. En sus doctrinas esotéricas, hablaban a veces de las cualidades liberadoras de sus experiencias iluminativas. Pero eran demasiado pocos, carecían de medios para propagar ampliamente sus descubrimientos, y la mayor parte de los habitantes de la tierra estaban lo suficientemente preocupados por sobrevivir, como para ocuparse de la trascendencia.
Y, de pronto, en esta década, todos estos sistemas y toda esta literatura de engañosa simplicidad, toda la riqueza de muchas antiguas culturas, se han hecho accesibles al conjunto de la población, bien en su forma original, bien adaptados a la sensibilidad contemporánea.
…. Es como dotar a su mente de sonar, radar y poderosas lentes de aumento, mientras trabajan. La extensa implantación de este tipo de técnicas, y la generalización de su uso en la sociedad fueron predichas por P. W. Martín en los años cincuenta, cuando estaba en sus comienzos la investigación sobre la «conciencia»: «Por primera vez en la historia, el espíritu científico de indagación se está volcando sobre el otro lado de la conciencia. Hay buenas esperanzas de que esta vez puedan mantenerse los descubrimientos, de modo que puedan convertirse, no ya en el secreto perdido, sino en patrimonio vivo de todos los hombres».
El Libro de las Revelaciones o Apocalipsis, según Emilio Carrillo
Estamos en los tiempos finales de esta generación humana (Cristo Jesús. Mateo, 24). La Humanidad tiene ciclos, que dan lugar a distintas fases del proceso evolutivo. En la actualidad, asistimos al final de uno de esos ciclos que darán paso a una nueva generación humana. Pero, como también dijo Jesús Cristo: «Nadie sabe ni el día ni la hora». Por lo que tendremos que estar atentos a las señales.
Una de esas señalas es el tiempo. Cuando se habla de tiempo, desde el punto de vista de la consciencia, los maestros y sabios dijeron que el tiempo tiene dos manifestaciones: el tiempo material y el tiempo espiritual.
Los griegos, entre ellos Pitágoras: Cronos (tiempo material) / Kairós (tiempo espiritual)
La Tradición maya habla del tiempo (material-lineal) y del no tiempo (espiritual-cíclico).
El tiempo es como un río por cuyo caudal más o menos recto, lineal, circula el agua a ritmo tranquilo hasta llegar a la proximidad de una catarata, que representa el cambio de ciclo en el proceso evolutivo de la Humanidad, el cambio de tiempo, de lecho por donde va a seguir transitando el agua, el salto de una generación humana a la siguiente. Cronos lleva el timón mientras estamos lejos de la catarata. Kairós empieza a tomar control al acercarnos al salto. El tiempo se acelera, los días se aceleran, la vida va mucho más rápida.
Las distintas humanidades
La Atlántida de Platón. Lemuria, Hiperbórea y otras son las distintas generaciones humanas, . En el contexto de la evolución humana, estamos viviendo un punto culminante. El momento actual es decisivo. Las almas que han venido encarnando en las últimas generaciones están ya preparadas para dar su paso definitivo: desde la apariencia a la esencia; desde lo efímero a lo trascendente. Todas las humanidades que han vivido hasta ahora han experimentado desde lo perecedero que somos. Ahora, empezaremos a vivir desde lo imperecedero. En nosotros hay algo que no conoce la muerte y se va a convertir en el protagonista de la nueva generación humana donde desembocaremos al atravesar esta catarata. La priemra generación humana que su centro de mando no estará en el estar sino en el SER, un cambio revolucionario en el proceso evolutivo humano.
Las tradiciones que abundan en esto dan referencias claras. No todas las almas encarnadas en seres humanos, en libre albedrío, querrán vivir en esa nueva generación humana, porque no vibrarán en la misma onda, desde las cualidades del alma. Querrán vivir apegados al materialismo. La catarata marca un corte, como se dice en el cristianismo. En la mística sufí, es la hora. Esta división será libre.
Jesús de Nazarat, capítulo 25 del Evangelio de Mateo, habla del alma como si fuera una lámpara de aceite. Para vivir en esa nueva generación humana, para disfrutar del banquete nupcial, el alma tiene que tener un mínimo de aceite para mantener su luz viva. Y eres tú, con tu nivel de vida, quien mantiene la lámpara con el suficiente aceite o no. Las almas que no consiguen mantener ese aceite optarán por otra línea. Nadie decide por nosotros. Se trata de una autoevaluación en consciencia que corresponde a nuestra dimensión álmica.
El calendario maya acababa el 21 de diciembre de 2012. A partir de ese momento, comenzaba Kairós, el no tiempo, una época de la Humanidad que ya no se mide con calendarios, cronómetros u otros instrumentos. Las estelas mayas son contundentes. Llegado este momento, olvídate del tiempo. Estamos al borde de la catarata.
Emilio Carrillo. La Academia de la Consciencia. Entrevista con Lara Hernández, Toni Carcía, Teresa Melgar, Leticia Fernández, Cristina M.
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