por Casandra Magna | Mar 8, 2024 | Alianza Tierra, Soberanía y Salud, Subbética Mágica
Mirto, arrayán o murta
Myrtus (del latín myrtus, y este del griego μύρτος) es un género de la familia Myrtaceae con una o dos especies, conocidas como mirto o arrayán o murta. Es oriundo de la Europa meridional y el norte de África. Otros nombres con los que se conoce son: luma apiculata, palo colorado o queli. En mapuche se lo denomina quetri.
Es un arbusto de brillantes hojas verdes que desprende un agradable olor a limón. Florece de junio a agosto. Sus frutos son unas bayas de color azul-negruzco.
El arrayán contiene una humedad del 86%, proteína 1.20%, grasa 0.80%, ceniza 1.10%, carbohidratos 10.40% INCAP (2007) Es fuente de las vitaminas B1, B2, B3 y de los minerales calcio, hierro, fósforo.
Los mirtos son especialmente apreciados por sus propiedades medicinales para tratar distintos padecimientos, desde aliviar el dolor, tratamiento de algunas infecciones, afecciones estomacales, de vías respiratorias, o contra el insomnio y la ansiedad.
En medicina popular se utiliza la rama con hojas, en infusión, para el tratamiento del reumatismo, gota, tos y diarrea. También tiene propiedades antiinflamatorias y depurativas. Se consume en forma de aceite esencial, extracto de hierbas o suplemento medicinal. La infusión se prepara con 1 cucharada del vegetal para 1 litro de agua recién hervida: beber 1 taza 3 veces en el día. Sus exquisitos frutos son utilizados para hacer mermelada especial de la época de finales de verano, cuando se puede mezclar con otras frutillas silvestres y moras.
Dónde plantar arrayán
El arrayán acepta cualquier tipo de suelo, incluso calcáreo, más bien seco o, en todo caso, bien drenado. No tolera el exceso de agua, aunque si soporta la sequedad ambiental y el aire salino del mar. Puede situarse a pleno sol o en semisombra.
Esta planta tiene un crecimiento de velocidad media, dependiendo de la cantidad de agua y nutrientes del suelo. Su floración comienza el tercer año y el quinto adquiere su característico tronco rojo midiendo aproximadamente cuatro metros.
El árbol de arrayán simboliza libertad, ilusiones y apariencias. Se utiliza para visiones y adivinaciones.
LENTISCO
El lentisco (Pistacia lentiscus) es una especie del género Pistacia, perteneciente a la familia anacardiaceae. También se denomina entina, mata charnecal o dentisque. Desde la antigüedad, se ha utilizado tanto por sus propiedades medicinales como por el látex que desprende, que se ha usado como goma de mascar. También se ha aprovechado para hacer barniz o para añadir un sabor aromático al licor.


Se trata de un arbusto dioico, plantas macho y hembra independientes, siempre verde, de 1 a 5 m de altura, con un fuerte olor a resina, que crece en los matorrales secos y pedregosos de la Europa mediterránea, norte de África y Oriente Próximo.
Resiste las fuertes heladas y se desarrolla sobre todo tipo de suelos, pudiendo medrar bien en zonas calizas e incluso salitrosas o salinas, esto hace que sea más abundante junto al mar.
Habita en bosques claros, zonas adehesadas, coscojales, encinares, garrigas, maquis, collados, gargantas, cañones y laderas rocosas de toda el área mediterránea. Crece en comunidades con mirto, coscoja, aladierno, zarzaparrilla. Sirve de protección y alimento a pájaros y otra fauna exclusiva de este ecosistema.
Es una especie pionera muy rústica dispersada por los pájaros y abundante en ambientes secos. Crece en forma de mata y a medida que envejece, desarrolla troncos gruesos y gran cantidad de ramas gruesas y largas. En áreas apropiadas, cuando se le deja crecer libremente y se hace viejo suele convertirse en un árbol de hasta 7 m.
Las hojas son alternas, coriáceas y compuestas paripinnadas (sin foliolo terminal) con 6-12 foliolos de un verde intenso. Presenta flores muy pequeñas, las masculinas con 5 estambres, las femeninas con estilo trífido. El fruto es una drupa, primero roja y más tarde negra al madurar, de unos 4 mm de diámetro, no comestible para el ser humano.
En la época clásica y en la Grecia actual, se emplea como chicle. De su látex se elabora una goma aromática llamada almáciga o mástique, usada en medicina odontológica y para hacer barnices. También se utiliza para aromatizar licores.
Está emparentada con la cornicabra (Pistacia terebinthus) con la que hibrida fácilmente en las zonas en contacto. Sin embargo, ocupan biotopos distintos y escasamente solapados. El lentisco aparece en zonas más bajas y cercanas al mar, mientras que la cornicabra crece en zonas más elevadas y montañosas como el Sistema Ibérico, donde resiste mejor las heladas.
Propiedades
Utilizado en problemas catarrales pulmonares, para la gota y el reumatismo, contra la diarrea, gonorrea y leucorrea. Se ha recomendado el uso del mástique en lociones externas contra las heridas con hermorragias o picaduras de insectos. . También se usa como anestésico para los dolores de muelas.
Cultivo del lentisco (Pistacia lentiscus)
Partimos de la base de que el lentisco es un arbusto muy resistente. Está acostumbrado a crecer en el entorno mediterráneo sin intervención humana. Resiste altas temperaturas. Aunque podemos ayudarle a crecer con una cama de compost o estiércol. Este aporte ha demostrado que aumenta más de un 20 % su desarrollo, así como proporcionarle periódicamente, y sobre todo en las épocas estivales, riegos separados.
La manera más versátil y cómoda de multiplicar Pistacia lentiscus es a través de semillas.
por Casandra Magna | Ene 19, 2024 | Alianza Tierra, Soberanía y Salud, Subbética Mágica
Siembra un quercus en la Subbética
Ahora, tienes la oportunidad de sembrar un quercus en El Palpitar, un espacio en el corazón del parque natural de las Sierras Subbéticas cordobesas donde colaboramos en la regeneración del bosque autóctono.
Este proyecto de repoblación forestal tiene como finalidad recuperar la cubierta arbórea y vegetal, fomentar la biodiversidad y diversificar la estructura arbustiva. Te invitamos a participar de esta experiencia apasionante.
El invierno es la época más propicia para la siembra de bellotas o para plantar brotes de las especies originarias de la zona por excelencia. Después, a lo largo del año, podrás visitar la plantación para contemplar su desarrollo y participar en su cuidado. Llámanos y te contamos el plan.
El bosque primigenio del Mediterráneo
Los árboles del género Quercus, conocidos en sus acepciones más populares como robles, encinas, quejigos o alcornoques, son ejemplares majestuosos que han poblado la Tierra durante siglos. Con más de 800 especies en su género, los quercus formaron el bosque primigenio de la cuenca Mediterránea, especialmente en la península ibérica. Son apreciados por su imponente presencia en el paisaje, su aprovechamiento y su importancia ecológica.
En el prestigioso libro «Arboles en España», de López Lillo y Sánchez de Lorenzo, se identifican 73 especies de quercus.
Según el Ministerio de Agricultura, las especies autóctonas de mayores niveles de exigencia y de más alta calidad biológica en la península son la encina, el alcornoque, el quejigo, el rebollo y el roble. Los Quercus constituyen en España lo esencial de las denominadas comúnmente «frondosas nobles autóctonas».
El rey de la dehesa
Además de formando pequeños bosques, los quercus se encuentran en extensas dehesas, un sistema agroforestal creado por el ser humano y constituido por agrupaciones poco densas. Las dehesas en España ocupan poco más de dos millones de hectáreas, de las cuales el 75 por ciento se concentran en Extremadura y Andalucía (SECF, 2013).
En Andalucía, la dehesa representa en torno a un 27 % de la superficie forestal y se encuentra, preferentemente, en Huelva, Sevilla, Jaén y Córdoba.
En la provincia de Córdoba, se asientan en Sierra Morena, el Valle de Los Pedroches y las Sierras Subbéticas.
Parque Natural de las Sierras Subbética
Como en toda la península, el bosque mediterráneo cubría hasta hace un par de siglos prácticamente toda la comarca Subbética. Pero, en la actualidad, ha sido sustituido por el monocultivo del olivar, encontrándose las especies arbóreas autóctonas mejor conservadas en las áreas serranas.
Los árboles más característicos del parque natural (1988) son la encina (quercus ilex), el quejigo (quercus faginea), el acebuche (olea europaea), el almendro (prunus dulcis) y el pino carrasco (pinus halepensis), implantado en las reforestaciones llevadas a cabo en las décadas de los 40/50 del siglo XX.
El matorral acompañante está dominado por coscojas, majuelos, lentiscos, cornicabras, tomillo, romero, aulagas, retamas, torvisco, matagallo, durillo, madreselvas, endrinos, etc.
En las algo más de 30.000 hectáreas de extensión del geoparque (2006) coexisten más de 1.200 especies vegetales catalogadas; entre ellas, unos 30 endemismos.
Enrique Triano, en su obra sobre la Flora del Subbético cordobés, explicaba:
«A simple vista se observa la acusada deforestación del Parque Natural de las Sierras Subbéticas; sólo el 1% del Parque (unas 325 has) pueden considerarse «bosques maduros» de los tres tipos considerados. Además, los bosques maduros se encuentran en seis pequeñas manchas, la mayor de unas 175 has».
Un gran número de árboles y arboledas subbéticas están incluidas en el Catálogo de Árboles y Arboledas Singulares de Andalucía. De igual modo, destaca la presencia de hongos, entre los que sobresalen las trufas. (UCO.Patrimonio natural de las SS.SS).
Nota: Si estás interesado en participar en este proyecto, contacta con nosotros a través del teléfono: 605036218
Referencias:
chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://oa.upm.es/30638/1/maderasFRONDOSASespa%C3%B1a.pdf
chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.mapa.gob.es/ministerio/pags/biblioteca/hojas/hd_1995_07-08.pdf
https://eldehesafio.com/repoblacion-del-encinar/
https://lacasadelassetas.com/blog/quercus-las-principales-especies-ibericas/
chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/http://www.lacorredera.net/documentacion/Flora%20del%20subb%C3%A9tico%20cordob%C3%A9s%20versi%C3%B3n%20publicada.pdf
chrome-extension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://oa.upm.es/47719/1/TFG_ALVARO_GALICIA_GONZALEZ.pdf
por Casandra Magna | Dic 12, 2023 | Alianza Tierra, Bendita Verdad, Soberanía y Salud
Plandemia: el montaje comenzó hace 20 años
Reproducimos a continuación el artículo publicado en el periódico argentino La Prensa:
Pandemia: el montaje comenzó a fraguarse hace 20 años y hay patentes que lo prueban
El informe del doctor David Martin que deja al descubierto un plan siniestro. La estudiada creación de la enfermedad SARS, los intereses de Fauci por desarrollar un virus de replicación defectuosa, el juego de los laboratorios, la OMS y los medios. La intención de convertir la proteína espiga en un arma biológica a usarse en un programa de vacunación universal contra el coronavirus.
¿Y si el nuevo coronavirus no tuviera en realidad nada de novedoso? ¿Y si la denominada pandemia no fuera otra cosa que una campaña de coerción y terror con el objetivo de hacer grandes negocios? ¿Y si las pruebas de todo esto se encuentran en el Registro Público de Archivos de Patentes de Estados Unidos?
¿Escalofriante? Más bien un hecho comprobable, según el doctor David Martin, director general y fundador de M-CAM Inc., una empresa internacional aseguradora y de análisis de activos intangibles que abarca la financiación de la innovación y la auditoría de la calidad de las patentes.
Sobre la supuesta novedad del coronavirus este especialista sostiene que fue una «ilusión fabricada». De ello dan cuenta «73 patentes emitidas entre 2008 y 2019, que tienen los elementos supuestamente novedosos del SARS CoV-2, específicamente en lo que se refiere al sitio de clivaje polibásico, el dominio de unión al receptor de ACE2 y la proteína espiga», detalló Martin en una reciente entrevista mantenida con el abogado Reiner Fuellmich, que encabeza el Comité Alemán de Investigación del Coronavirus.
«La única publicación –«A novel bat coronavirus reveals natural insertions at the S1/S2 cleavage site of the Spike protein and a possible recombinant origin of HCoV-19»– que se convirtió en el trabajo que se ha utilizado de forma rutinaria para identificar el nuevo virus, no reporta nada nuevo», subrayó Martin, exprofesor adjunto de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia, quien añadió que el problema es que incluso si aceptásemos que hay neumonías idiopáticas y que hay algún conjunto de síntomas inducidos por el patógeno, «no tenemos una sola evidencia publicada que nos diga que cualquier cosa en el subclado SARS-CoV-2 tenga alguna diferencia clínica respecto de cualquier cosa que se haya conocido y publicado antes de noviembre de 2019 en las 73 patentes presentadas a partir de 2008».
«Todo eso está disponible en el Registro Público de Archivos de Patentes, que cualquier persona de la audiencia puede revisar y el Public Pair (Oficina de Marcas y Patentes de los Estados Unidos) tiene no sólo las pruebas, sino también los documentos reales, que tengo también en mi poder», aseguró.
Para llegar a tales hallazgos, Martin y su equipo revisaron las más de 4.000 patentes que se han emitido en torno al coronavirus SARS (Síndrome Respiratorio Severo Agudo). «Hemos hecho una revisión muy completa de la financiación de todas las manipulaciones del coronavirus, que dieron lugar al SARS como subclado de la familia del coronavirus beta», puntualizó.
Según precisó Martin, al confeccionar el documento que reúne todos estos descubrimientos tomaron las secuencias genéticas reales reportadas como nuevas por el Comité Internacional de Taxonomía de los Virus (ICTV, por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud y las contrastaron con los registros de patentes que estaban disponibles en la primavera de 2020. «Lo que encontramos, como verán en este informe, son más de 120 pruebas que sugieren que la declaración de un nuevo coronavirus era en realidad una falacia completa. No había ningún coronavirus nuevo», insistió.
De hecho, Martin encontró registros en los archivos de patentes de secuencias atribuidas a lo que se consideró ahora novedoso, que se remontaban a patentes que se solicitaron ya en 1999.
PRIMERA VACUNA
Tampoco el concepto de la novedosa vacuna desarrollada contra el coronavirus es nuevo, de acuerdo con la investigación del especialista en patentes.
En ese sentido, afirmó que la primera vacuna patentada para el coronavirus fue en realidad buscada por Pfizer, la cual consistía específicamente en esta proteína S o espiga. «Es exactamente lo mismo que, supuestamente, nos hemos apresurado a inventar ahora. La primera solicitud fue presentada el 28 de enero de 2000, hace 21 años», remarcó.
«La idea de que misteriosamente nos tropezamos con la forma de intervenir en las vacunas no sólo es ridícula, sino que es increíble porque Timothy Miller, Sharon Clapford, Albert Paul Reed y Elaine Jones, el 28 de enero de 2000, presentaron lo que se emitió como la patente de Estados Unidos 6372224, que era la vacuna contra el virus de la proteína de la espiga: una vacuna para el coronavirus canino, que es en realidad una de las múltiples formas de coronavirus», prosiguió Martin, para luego detallar que los primeros trabajos hasta 1999 se centraron en el ámbito de las vacunas para animales.
DEL VIH A ARMA BIOLOGICA
Más tarde, según relató el director de M-CAM, Anthony Fauci y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, por sus siglas en inglés) encontraron que debido a su maleabilidad el coronavirus resultaba un candidato potencial para las vacunas contra el VIH.
«El SARS no es en realidad una progresión natural de una modificación genética del coronavirus. De hecho, muy específicamente en 1999, Anthony Fauci financió una investigación en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill para crear un coronavirus infeccioso de replicación defectuosa, ajustado específicamente al epitelio pulmonar humano», aseveró Martin, quien puntualizó que tal definición consta en una solicitud de patente presentada el 19 de abril de 2002 (bajo el número 7279327). «En otras palabras, construimos la enfermedad SARS y la patentamos el 19 de abril de 2002», reiteró y aclaró que esto fue antes de que hubiera un supuesto brote en Asia.
Martin explicó que el receptor de la ACE, el dominio de unión ACE2, la proteína espiga S1 y otros elementos de lo que hemos llegado a conocer como este patógeno, no sólo fueron diseñados, sino que pueden ser modificados sintéticamente en el laboratorio, utilizando nada más que las tecnologías de secuenciación de genes, al tomar el código informático y convertirlo en un patógeno o un intermedio del patógeno. «Esa tecnología se financió exclusivamente, en los primeros tiempos, como un medio por el cual podríamos aprovechar realmente el coronavirus como vector para una vacuna contra el VIH», remarcó.
Pero, a su vez, el especialista en patentes de innovación explicó que, en los primeros días del año 2000, a su organización se le pidió que vigilara las violaciones del Tratado de Armas Biológicas y Químicas. Por este motivo, a lo largo del otoño de 2001 comenzaron a monitorear un enorme número de patógenos bacterianos y virales que estaban siendo patentados a través de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), el NIAID y el programa de enfermedades infecciosas de los servicios armados de los Estados Unidos (AMRIID) y una serie de otras agencias a nivel internacional que colaboraban con ellos. «Nuestra preocupación era que el coronavirus estaba siendo visto no sólo como un potencial agente manipulable para su uso como vector de vacunas, sino que también estaba siendo claramente considerado como un candidato a arma biológica. De modo que nuestro primer informe público sobre esto tuvo lugar antes del brote de SARS, a finales de 2001», reveló Martin.
EL GUION
Al parecer, ni siquiera el actualmente publicitado slogan de «Nueva normalidad» es nuevo. Según apuntó el titular de M-CAM, el laboratorio Merck ya en una conferencia de 2004 titulada «SARS y bioterrorismo. Bioterrorismo, enfermedades infecciosas emergentes, antimicrobianos, terapéuticos e inmunomoduladores» introdujo la noción de «La nueva normalidad».
«La primera introducción de la campaña de la nueva normalidad, en la que se trataba de conseguir que la gente aceptase una vacuna universal contra el coronavirus y la gripe se adoptó en realidad el 6 de enero de 2004. Así que ha existido durante bastante tiempo», señaló.
Asimismo, se refirió a otro de los protagonistas que -de alguna manera- «anticipó» lo que viviríamos en la actualidad: el zoólogo británico y presidente de EcoHealth Alliance, Peter Daszak, quien forma parte de los equipos de la OMS y de The Lancet que investigan los orígenes de la pandemia de coronavirus de Wuhan y que además se ha señalado que tiene vínculos profesionales y financieros de larga data con el Instituto de Virología de Wuhan.
«Mi cita favorita de esta pandemia es una declaración hecha en 2015 por Peter Daszak, reportada en The National Academies Press, el 12 de febrero de 2016: ‘Tenemos que aumentar la comprensión pública de la necesidad de contramedidas médicas, tales como una vacuna universal contra los coronavirus. Una vía clave son los medios de comunicación y la economía seguirá el revuelo mediático que se cree. Debemos usar ese bombo publicitario a favor nuestro para ir a los temas reales. Los inversores responderán si ven beneficios al final del proceso’«.
Martin prosiguió diciendo que Daszak «es la persona que estaba corroborando independientemente la no-teoría de la no-fuga china de laboratorio. No hubo ninguna fuga de laboratorio. Esto se trató de convertir intencionalmente la proteína espiga en un arma biológica para inyectar a la gente y hacerla adicta a una vacuna universal contra el coronavirus. Esto no tiene nada que ver con un patógeno que se haya liberado y cada uno de los estudios que se ha lanzado para tratar de verificar una fuga de laboratorio es algo para desviar la atención».
Por lo tanto, consideró que la actual situación no es una crisis de salud pública, sino una campaña de marketing oportunista para abordar un objetivo declarado.
«Ellos dijeron que necesitaban conseguir que el público aceptase una contramedida de vacuna contra el coronavirus y que los medios de comunicación le dieran publicidad a esto, ya que luego los inversores seguirían, allá donde vieran beneficios. No precisás nada más en lo que basarte para explicar los acontecimientos de los últimos 20 meses que la declaración real del verdadero responsable», remarcó.
«VACUNAS» QUE NO VACUNAN
Martin también mencionó lo «ridículo» de la historia de que esta vacuna es de alguna manera profiláctica o preventiva. Sostuvo que esa clase de afirmación «se burla del 100% de la evidencia, porque la evidencia deja muy claro que no ha habido ningún esfuerzo por parte de ninguna empresa farmacéutica para combatir el virus».
«Se trata de hacer que la gente se inyecte con la proteína espiga, conocida por su carácter dañino. -añadió- Así que la historia creada como fachada es que si se obtiene una expresión de una proteína espiga, uno va a tener algún tipo de alivio sintomático general. Pero el hecho es que nunca ha habido una intención de vacunar a una población si usamos la definición dentro del universo de la vacunación».
En la misma línea, apuntó que cuando Anthony Fauci trataba desesperadamente de conseguir que se publicaran algunas de sus «vacunas de ARN sintético», sus propias patentes fueron rechazadas por la oficina de patentes, que respondió que el argumento presentado era «persuasivo en la medida en que un péptido antigénico estimule una respuesta inmune que puede producir anticuerpos que se unen a un péptido o proteína específica, pero no es persuasivo en lo que respecta a una vacuna».
«La respuesta inmunitaria producida por una vacuna debe ser algo más que una simple respuesta inmunitaria. Debe también ser protectora. Como se señaló en la anterior Acción de la Oficina, el estado del arte reconoce que el término vacuna es un compuesto que previene la infección. El solicitante no ha demostrado que la vacuna reivindicada al instante cumpla incluso el estándar más bajo establecido en la especificación, y mucho menos la definición estándar para ser operativa. Por lo tanto, las reivindicaciones cinco, siete y nueve no son operativas, ya que la vacuna contra el VIH (que es en lo que estaba Fauci trabajando), no es una utilidad patentable», argumentó la oficina de patentes.
«Así que el propio Anthony Fauci fue informado por la oficina de patentes de que lo que proponía como vacuna no cumplía el estándar de patentes, el estándar legal o el estándar clínico», subrayó Martin, para luego lamentarse: «Planteé estas cuestiones a partir de 2002, después del susto del ántrax, y la tragedia es que ahora estamos sentados en un mundo donde tenemos cientos de millones de personas que están siendo inyectados con una secuencia de computadora que es un patógeno estimulante, que se vende bajo lo que la oficina de patentes, la profesión médica, y la FDA y sus propias normas clínicas, no sugieren que sea una vacuna. Pero mediante el uso del término estamos ahora sometiendo a cientos de millones de personas a lo que se sabía que era, ya en 2005, un arma biológica».
OPORTUNIDAD LUCRATIVA
La maquiavélica trama relatada por Martin a Fuellmich incluye además detalles sobre solicitudes de patentes realizadas por los CDC de Estados Unidos y diversos laboratorios que dejan al descubierto el modo en que se manejó información confidencial y se fueron moviendo las piezas con fines comerciales, anticipando lo que vendría.
Hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el documento «A World at Risk», trazó un escenario en septiembre de 2019 sobre lo podría pasar «si hubiese una liberación accidental o intencional de un patógeno respiratorio», meses antes de que hubiese un supuesto patógeno.
«Ya entonces escribían que deberíamos tener una experiencia global coordinada de una liberación de un patógeno respiratorio, que para septiembre de 2020 debía poner en marcha una capacidad global para la gestión de las relaciones públicas, el control de las multitudes, y la aceptación de un mandato de vacuna universal», concluyó.
(Algunas de las patentes que menciona Martin a lo largo de la entrevista son: 6372224, 7220852, 7776521)
Comentarios recientes