por Casandra Magna | Dic 9, 2022 | Historia Oculta
El proceso GateWay
El «Análisis y Evaluación del Proceso de Gateway» fue desclasificado por la CIA en 2017. Este proceso, de entrada, fue una lección de meditación que enseñó a los humanos a aprovechar las ondas de energía electromagnética que provienen de su cuerpo. También les enseñó a controlar las ondas cerebrales y a utilizarlas para, esencialmente, separarse del tiempo y el espacio.
A medida que el cuerpo se convierte en un oscilador coherente que vibra en armonía con el medio electrostático circundante, los ejercicios específicos incluidos en el proceso Gateway permiten al participante construir el campo de energía que rodea su cuerpo, presumiblemente mediante el uso de energía del campo resonante de la Tierra (el mismo campo resonante que fue la base de gran parte del trabajo de Nikola Tesla) que luego el cuerpo arrastra debido a su capacidad para resonar con él.
Aparte de la pregunta obvia de qué propósito nefasto esperaba lograr la CIA con este proceso, es difícil pasar por alto la deducción de lo que significa separar el tiempo y el espacio: un viaje cuatridimensional con todo lo que implica (el cielo, el más allá, una vida diferente).
Esto habla de muchas ideas como las tecnologías binaurales, la ley de la atracción, etc.
Fuentes:
https://www.youtube.com/watch?v=oXfzxo4rumE
YouTube
The CIA On Time Travel And The Holographic Reality – The Gateway Process
The “Analysis and Assessment of Gateway Process” was declassified by the CIA in 2017
This Gateway Process was a meditation lesson that taught humans…
https://www.cia.gov/library/readingroom/docs/CIA-RDP96-00788R001700210016-5.pdf?fbclid=IwAR0Nsv-LC7hc6chUPtXpacqr7wGiIrfsB2dlUkrQKRKZA481R5VtXR3YlkY
https://www.cia.gov/library/readingroom/docs/CIA
https://www.cia.gov/readingroom/search/site/?f[0]=im_field_taxonomy_keyword:477
por Casandra Magna | Dic 6, 2022 | En Clave Do
Recetarios médicos medievales
Ricardo Cierbide, filólofo y medievalista navarro, publicó en 2006 una obra interesantísima, resultado de su trabajo de investigación de manuscritos de los siglos XIV y XV, redactados en latín, catalán y castellano antiguo, en torno a la concepción griega del pneuma, la destilación del vino, recetarios antiguos y, en particular, la concepción del galenismo y su transmisión al mundo greco-bizantino, a la ciencia árabe y a la cristiandad bajo-medieval.
La obra, titulada «Recetarios médicos medievales basados en el aguardiente, el vino y otros ingredientes«, reúne una transcripción minuciosa en castellano de los Trataditos de Tadeo Alderotti, de Anau de Vilanova, y de los anónimos de los Ms. de las Biblioteca Vaticana, de la Biblioteca Nacional de París y los del médico Guillén de Mallorca (segunda mitad del siglo XV). Asimismo, también incluye artículos de las obras de L. García Ballester, de Luis Cifuentes, RJ Forbes, P. Laín Entralgo, M Pereira y Chiara Crisciani. La investigación estuvo guiada por Jon Arrizabalaga, director del Instituto de Historia de la Ciencia.
Entre esta documentación, el autor relata que le sorprendió la cantidad de material que halló en torno a la destilación del vino para la obtención de aqua vitae seu ardentis y su utilización terapéutica para la preparación de medicamenta composita o remedios médicos compuestos y simples y sus correspondientes recetarios.
«Pronto advertí que el interés médico por el tema venía de antiguo y que, si se pretendía trabajar sobre ello, debía abordar la tarea de fijar el concepto de “quinta esencia” a partir de los clásicos griegos y, más aún, y esto era esencial, conocer, si no como un historiador de la medicina antigua, sí al menos, como un humanista, y para ello me ayudó y mucho mi preparación científica de filólogo. Comprendí que debía adquirir los conocimientos fundamentales sobre la alquimia griega, árabe y cristiana y, sobre todo, el gran legado de Hipócrates, Galeno, Dioscórides y otros médicos griegos (SS.V a.C. a I d. C.), su transmisión a la ciencia médica árabe (SS. IX-XIII) y su introducción a la Cultura bajo-medieval de Occidente (SS. XI-XIV)».
«Concebí el trabajo, comenzando por la medicina clásica griega, ya que la enseñanza en las Universidades Europeas de los SS.XIII-XVI se basó fundamentalmente en ella. Asimismo, me ocupé de la redacción sucinta de las aportaciones fundamentales de los grandes médicos árabes, tales como Avicena, alRhâzî, Abulcasis, etc, y de las grandes escuelas de Salerno, Bolonia y Montpellier, especialmente».
«Pasé después a ocuparme, como ya he indicado, de la concepción del pneuma y de la quintaesencia para llegar a la destilación del vino, sirviéndome de las descripciones de los grandes médicos, como Tadeo Alderotti, Arnau de Vilanova, Ramón Llull, Petrus Hispanus, Johannes de Rocatalhada y las que se contienen en los Ms. citados de la Biblioteca Vaticana, Bibliothèque Nationale de París y del Ms. 490 de Guillem de Mallorca. Sentadas las bases de estas aportaciones, me ocupé de los recetarios que son tres: el relacionado con el aguardiente, el del vino y, finalmente, el de otros ingredientes, seguido de sus correspondientes glosarios de plantas, gomorresinas, minerales y productos animales».
Acompañan a esta obra reproducciones tomadas del Thesaurum Sanitatis, así como alquitaras, alambiques y serpentinas procedentes de obras del S.XVI, y que son las primeras que se imprimieron.
https://es.scribd.com/document/153526560/RECETARIOS-MEDICOS-MEDIEVALES
por Casandra Magna | Nov 1, 2022 | Alianza Tierra, Soberanía y Salud
La espagiria, alquimia vegetal
La Espagiria es el arte de la transformación de las plantas en productos medicinales o la alquimia de las plantas. Su origen se sitúa en la Alquimia Hermética, practicada desde hace milenios en Occidente y transmitida a través de las enseñanzas de Hermes Trismegisto y sus discípulos.
En el Egipto antiguo se estudiaba en las Casas de la Vida y allí la practicaron Asclepios, Hipócrates, Pitágoras, Platón y muchos otros. Trasmitida a los romanos, este Conocimiento se refugia en la Alejandría neoplatónica tras la caída del imperio y allí lo recogen los musulmanes. En Al Andalus llega a su máximo esplendor con hakims (médicos-alquimistas) como Al Gafiqi, Masawai, Averroes y otros. Desde allí, se esparce por toda Europa y se apaga con la caída de Granada en 1492.
El alquimista, médico y astrólogo suizo, Paracelso, reavivó esta llama, en el siglo XVI, separando la medicina alquímica de la propia alquimia y dándole nominación propia: spagyria, de los verbos griegos “span y ageiro”, que significa: disolver y coagular. Solve e coagula, en latín.
Según describe en su libro “Liber Paragranum”, durante el proceso espagírico, la planta medicinal “cruda” se divide en los componentes básicos: Azufre, Mercurio y Sal. Seguidamente, se eliminan los elementos que no eran esenciales. Y, finalmente, los componentes esenciales vuelven a combinarse adecuadamente para obtener el medicamento que precise cada ser humano atendiendo a su propia combinación elemental y al desequilibrio que se ha producido en la triada que conforma su cuerpo-alma-espíritu.
Escuela Andalusí
En la Espagiria Tradicional, según la escuela andalusí, tal como fue transmitida por el Dr. Abu Omar Yabir, el Mercurio hace referencia a la energía del Espíritu, el Azufre a la energía del Alma y la Sal a la energía del Cuerpo. Estas enseñanzas coinciden en estimar que la “enfermedad” en el hombre aparece cuando hay un desequilibrio en La Triada Cuerpo-Alma-Espíritu.
Yabir fue maestro espagirista y naturópata andalusí, nacido en Jaén en 1953. Estudió con Canseliet, discípulo del alquimista por excelencia del siglo XX, Fulcanelli, y dedicó su vida a la recuperación de la ciencia de sanar, basada en la Antigua Alquimia que se practicó en Al-Andalus. Aprendió la Medicina Andalusí de los libros que se salvaron de la quema de la biblioteca de Granada y que Felipe II guardaba en su biblioteca de El Escorial. Creó un laboratorio alquímico-espagírico y una escuela que llega hasta nuestros días.
Los tres principios
El Mercurio (Espíritu) es el principio femenino “del todo”, el principio vital, el prãna, según el Hinduismo. De él nace el olor y el color azul. En el reino vegetal, el Mercurius está representado por el alcohol etílico (C2H5OH) y es común para todas las plantas. Se obtiene mediante el proceso de fermentación o muerte del cuerpo. Una vez terminada la fermentación, el alcohol puede alcanzar su máxima pureza con procesos sucesivos de destilación y rectificación.
El Azufre (Alma) es el principio masculino “del todo” que actúa fecundando lo pasivo y femenino. De él nace el sabor y el color rojo. En el reino vegetal el Sulphur está representado por los aceites esenciales. A diferencia del Mercurius (etanol) que es común para todas las plantas, la composición del Sulphur (aceite esencial) difiere de una planta a otra. Existen varios métodos para la extracción de aceites esenciales, entre ellos el más utilizado es la destilación por arrastre de vapor. Dicho método protege la evaporación del Sulphur.
La Sal (Cuerpo) es el principio que permite la unificación del “Macho” y de la “Hembra”. La Sal proporciona el equilibrio, la estabilización, la combinación armónica entre Alma (Sulphur) y Espíritu, (Mercurius). De él nacen la forma, el peso y el color amarillo. En el reino vegetal la Sal está representada por las sales minerales (principalmente Carbonato de potasio 90% y oligoelementos 10%, Zn, Mn, Fe, Co, Ni, Cr, F, Cu, Mo, Se, Si, Va). Estas sales son obtenidas de la calcinación de la planta, después de haber realizado la extracción del Sulphur y el Mercurius.
Laboratorio, espacio sagrado
En el laboratorio tiene lugar un proceso de transformación que los alquimistas consideran sagrado. A través de él se extraen los aceites esenciales del vegetal (azufre) mediante evaporación. A continuación, a través de la fermentación de la planta y la destilación del alcohol, se obtiene el Mercurio. Finalmente, la extracción de los componentes minerales de las cenizas, obtenidos mediante la calcinación de la planta dará, lugar a la Sal. El producto final (remedio o medicina) resulta de la combinación de los tres elementos extraídos: azufre, mercurio y sal.
Pero, no se trata de una simple mezcla de ingredientes, sino de una recombinación de principios activos para dar una nueva integridad al preparado o elixir, respetando y conservando sus propiedades.
Gracias a la labor desarrollada a lo largo del siglo XX por maestros como Fulcanelli, Canseliet, von Bernus y el mencionado Abu Omar Yabir, entre otros, la Alquimia y la Espagiria fueron rescatadas de cuatro siglos de ocultamiento y persecución y hoy goza de muy buena salud, junto a sus hermanas: la Medicina Tradicional China y la Medicina Ayurvédica.
Fuentes:
El Libro de las Hierbas. Paracelso
El misterio de las catedrales. Fulcanelli
Criterium Naturae. Dr. Abu Omar Yabir. Escuela Andalusi. Espagiria Tradicioal.
https://www.forzavitale.es/wp-content/uploads/2014/11/VADEMECUN-FORZA-VITALE-2014-15.pdf
https://www.hermesan.es/formacion-transpersonal/escuela-de-espagiria-alquimia-y-medicina/espagiria-para-el-alma
https://www.ienaturales.com/los-tres-principios-filosoficos-del-reino-vegetal-segun-la-espagiria/
https://academy.alqvimia.com/
https://www.kyreo.es/
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