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El cáncer, la enfermedad del alma

El cáncer, la enfermedad del alma

El libro “El cáncer – Enfermedad del alma”, de 1984, recogió los fundamentos de la Nueva Medicina Germánica, del doctor e investigador alemán  Ryke Geerd Hamer.  En particular, La Nueva Medicina ha hecho comprensible el sistema ontogenético de los tumores y de las enfermedades onco-equivalentes de un modo extraordinariamente simple y, sobre todo, comprobable, de tal manera que se pueda utilizar realmente.  Los cientos de miles de volúmenes distribuidos hasta ahora entre los lectores se han propagado como el fuego en todo el mundo, tanto en alemán como en la traducción francesa “Fondements d´un Médicine Nouvelle” y en su traducción al castellano.

 

Extracto del prólogo, escrito por el doctor Hamer, en la segunda edición de «El Cáncer – Enfermedad del alma» 

 

«No se puede parar La Nueva Medicina, ni tampoco el nuevo modo de pensar que conlleva. La peor forma de esclavitud del hombre, es decir el total alienamiento de sí mismo, tendrá por fin un final. La angustia que nace de la pérdida completa de la fe natural en uno mismo y en el propio cuerpo, de la capacidad instintiva para escuchar la voz del propio organismo, será abatida.

Con la comprensión de los nexos existentes entre psique y cuerpo, el paciente abarca también el mecanismo del pánico, de los miedos irracionales frente a procesos considerados inevitables por los pronósticos, que justamente por eso se convierten en inevitables y letales, por cuanto el paciente se los cree porque tiene miedo. De esta manera se pondrá fin también al pleno poder de los médicos, crecido sin medida debido a esta angustia por un “mecanismo tumoral autodestructivo”, por la “crecida ilimitada de las metástasis destructivas”, etc…

Los médicos deberán devolver a los pacientes la responsabilidad, de la cual realmente ellos ni se han hecho, ni han podido hacerse cargo.

Este libro puede significar la verdadera libertad para aquellos que realmente lo comprendan. La experiencia más maravillosa para mi fue el hecho de ver que los pacientes, con el libro de la NUEVA MEDICINA en la mano, están en la situación de salvarse por sí solos. Leen el libro, lo comprenden, van con calma y tranquilidad a su doctor o catedrático, y le ponen el libro encima de la mesa diciéndole que quieren ser tratados únicamente con este método. Ningún catedrático en este mundo puede decir nada en contra, y ninguno ha podido hasta ahora argumentar nada en contra.

Los histopatólogos, que hasta ahora eran los “dioses del destino” en medicina, son los que debían decidir si un tejido era canceroso o no. En la confrontación con el sistema ontogenético de los tumores y de las enfermedades onco-equivalentes deberán, sin embargo, desmentirse y darse por vencidos si su diagnóstico no se comprueba. Ahora, se establecen unos criterios nuevos por completo y, sobre todo, demostrables. Además, la diagnósis histológica y los presuntos pronósticos que circulaban en el pasado (“le queda tanto de vida y de tal manera; tiene tantas probabilidades de sobrevivir”) ya no producen miedo, porque el paciente sabe que eso es lo que puede programar su pronóstico.

El paciente se ha emancipado y no mira más como un conejillo asustado al médico jefe, de cuya boca esperaba oír tembloroso el pronóstico mortal (lo cual le causaba siempre el sucesivo conflicto con una llamada “metástasis”); el paciente está hoy día de frente al médico como un igual. El paciente puede incluso comprender la Nueva Medicina tan bien como el médico, mientras que entre los dos no estaban en situación de comprender el caos precedente de la vieja medicina, con todas sus excepciones inexplicables y sus hipótesis gratuitas. Los médicos se han comportado como si pudieran entender este absurdo o como si lo hubiesen entendido ya.

Por último, un caso real, verificado en Bremen hace algún tiempo y que me ha marcado profundamente: una muchacha joven, de la que se había dicho en la clínica que estaba ”llena de metástasis” y que no tenía ninguna esperanza de sobrevivir, recibe a escondidas de una buena amiga este libro. Para poder leerlo en paz se va al bosque, se acomoda en un lugar tranquilo junto a unos árboles y… lee. Como había sido una secretaria maravillosa hasta aquel momento, pudo leer muy rápido y con concentración durante horas. No sintió ni hambre ni cansancio; leyó febrilmente durante 6 horas, según ella dice. “Después” -cuenta- “se me abrieron los ojos. Comprendí con un alegre susto lo que significaba este libro. Salté tan alto como pude del tronco donde estaba sentada y le grité al bosque: ¡Ahora sé que puedo seguir viviendo”!. No se equivocó. Ahora está bien y desde hace tiempo fuera de peligro.

Aunque este libro hubiese ayudado sólo a esta joven muchacha, una única persona, a sobrevivir, habría valido la pena escribirlo. Vuestro Dr. Ryke Geerd Hamer»

 

Gracias querido doctor Hamer. 

 

Más Información:

https://universogesara.com/hamer-y-la-nueva-medicina-germanica-el-legado-de-un-pionero/

 

 

Luis de Miguel Ortega: «hay que crear alternativas a la tiranía mundial»

Luis de Miguel Ortega: «hay que crear alternativas a la tiranía mundial»

 

Luis de Miguel Ortega, Scabellum: «la alternativa es crear nuestra propia realidad. La primera tiranía mundial viene implantándose desde hace largo tiempo. Hay que crear alternativas a la dictadura global que ya, prácticamente, tienen implementada».  

 

La pregunta es: ¿Cuál es la salida?

Luis de Miguel Ortega, portavoz de la asociación Escabellum: Primero, y ante todo, calma. Respirar hondo. Y no dejarse llevar por esta locura. Hay que recuperar o mantener el buen humor y pasárnoslo bien. Desahogarnos. NO estresarnos. Asumir desde ya, por si alguien pensaba lo contrario,  que la justicia no está esperándonos con los brazos abiertos para interpretar justamente el derecho. Eso es una falacia. La Justicia está diseñada y manejada por los mismos que han establecido la dictadura sanitaria. Que un ministro de España, en la primera fase de la «plandemia» comprara 300.000 dosis de una vacuna ilegal es prevaricación, malversación de fondos públicos. Y pincharlas a abuelitos institucionalizados (los más vulnerables) es un delito contra la salud pública. Eso se lo hemos llevado al Tribunal Supremo, sala segunda, la sala de causas especiales, y no le parece que sea suficiente para abrir una causa judicial. Por tanto, no esperemos nada de la justicia. 

 

«La salida de este atolladero está en generar nuestras propias alternativas: crear nuestra realidad»

 

Hay que ser suficientemente maduros para que los que no creemos en esta locura generemos nuestras propias alternativas. En 2018, empezó la fase definitiva de esta locura por parte de la la guerra de la entonces ministra de Sanidad, Carmen Monzón, contra lo que denominó “pseudociencias” y “pseudoterapias”. Entonces, muchos profesionales de este campo llegaron a Scabellum reclamando una defensa argumentando sus evidencias científicas. No les importa ninguna evidencia científica. Su plan es una dictadura sanitaria. Que no existan alternativas para nada. Que no tengas dónde ir y que tu vida esté en sus manos. No les importa la evidencia científica. 

 

«No les importa ninguna evidencia científica. Su plan es una dictadura sanitaria. Que no existan alternativas…

Que no tengas dónde ir…. Que tu vida esté en sus manos»

 

Esta guerra empezó hace muchos años. Y han conquistado poco a poco, sin que la gente se haya dado cuenta, todos los ámbitos de tu vida. Todas las plazas. Ahora mucha gente dice: ¡eh, que me están disparando¡. Perdona, pero así llevan veinte, treinta años. Ahora se sorprenden cuando esta dictadura lleva impuesta más de dos décadas. Y me quedo corto. Mucha gente está aterrizando ahora. Nos sorprendemos por el abuso escolar, jurídico, político, científico. Choca esta realidad porque durante tres décadas han mirado para otro lado. Y no han querido ver lo que estaba pasando en la sanidad, en la justicia, en la ciencia, en la educación, en la sociedad en general.

 

«Si quieres que las cosas sean de otra manera, crea tú una realidad alternativa, tu propia realidad. No nos la van a dar gratis»  

 

En derecho trabajamos con el «principio de realidad»: Las cosas son lo que son y no lo que queremos que sean. Pero, tenemos la opción de crear lo que queremos, si nos ponemos manos a la obra y no seguimos dejando en manos de nuestros gobiernos, y los que los dirigen, la creación de realidades.  Tenemos que tener prisa para seducir a un montón de médicos, de abogados, de maestros, de filósofos  para que algún día podamos tener una sanidad libre, una realidad alternativa, independientemente de lo que diga o haga el gobierno. Tenemos que construir una sociedad nueva: nuevas escuelas, hospitales, centros sociales, restaurantes, comunidades sensibilizadas y comprometidas con esa co-creación.  No nos lo van a dar gratis. Tenemos que ser nosotros los que asumamos de una vez la responsabilidad, el control, la soberanía sobre nuestras vidas. Cada uno tiene un campo de labor donde se siente más cómodo. Que cada uno haga lo que pueda donde mejor se sienta. Pero, el punto de partida es asumir la realidad tal cual es hoy.

 

«Tenemos que ser nosotros los que asumamos, de una vez, la responsabilidad, el control, la soberanía sobre nuestras vidas» 

 

La realidad es la que es y, cuanto antes la gente vaya despertando a esta realidad, antes podremos articular otra realidad, la realidad que queremos. Y esta realidad no tiene nada que ver con un virus, eso es la excusa, ni con un pasaporte, ni con vacunas. Es un plan mundial de control, de tiranía;  la cuarta revolución industrial, dice Klaus Schwab. No, no estamos ante la cuarta revolución industrial. Estamos en la primera tiranía mundial. Y esto va a seguir, no van a renunciar. Y si no es con un virus va a ser con el cambio climático, y si no con el terrorismo islámico, o con la violencia de género o con la inmigración. Con lo que se les antoje. Cualquier motivo para ellos será válido para lograr sus objetivos. 

 

 

Impondrán un impuesto al carbono, por tener un coche, como ya ocurre en Cataluña. La gente recurre, o protesta, y, al final, solución: un pasaporte digital y mundial para todo y todos. Así te controlarán con las miles de excusas (problemas) que ellos mismos han generado para provocar tu reacción (protestas, quejas, reclamaciones) y venderte su solución (sistema de control total).

Ya lo saben todo de ti. Han ido inmiscuyéndose en cada una de las facetas de tu vida de la misma forma: problema, reacción, solución. Este es el paso final en su largo recorrido para imponer su gobierno mundial.

Ellos van a seguir por ese camino. Nosotros tenemos que crear el nuestro. No renunciar a la lucha. Pero, focalizarla en la creación de lo que queremos. Eso no quiere decir que no hay que dar la batalla. Claro que sí, pero siempre en favor de nuestros objetivos, no permitiendo que ellos dirijan tu reacción, para acabar utilizando tu energía en favor de sus planes. 

 

«La asociación Scabellum lucha contra la corrupción de la dictadura global desde 2004»

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La asociación Scabellum está luchando contra esta corrupción, contra este modelo, desde 2004. Scabellum ha peleado en todos los ámbitos, en todos los tribunales, y  hemos perdido todo tipo de pleitos. Por eso sabemos en qué merece la pena poner energía y en qué no. Todo lo que sea molestar o poner chinitas y palos en la rueda a este gigante está bien. Pero, eso no lo va a tumbar. 

Por tanto, mi último consejo es: No desesperar, no rabia, no cabreo, no angustia ni tristeza. Eso es lo que quieren los gobiernos y quienes los dirigen. No os quieren cómodos, disfrutando de la vida. En consecuencia, haced todo aquello que os repare el alma, la alegría, la confianza en vuestros semejantes y, ante todo, en vosotros mismos. No dejéis que ellos os arruinen mentalmente. Estad tranquilos. Ayudáos unos a otros. Cread redes. Y cread lo que creéis, lo que queréis. Hay que echar los restos, con alegría y pasándolo bien.

Sobre mi mesa hay 35.000 euros de embargos. Que vengan y me lleven. Mi persona y mi dignidad es lo único que tengo.  

 

Entrevista completa:  https://www.twitch.tv/inmaq

 

Información sobre Scabellum:  https://www.scabelum.com/

 

 

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